🤯Qué ocurre cuando la realidad se tuerce, cuando el hogar deja de ser seguro o es inaccesible, cuando el cuerpo se pone en tu contra.
👹Estás preguntas cruzan Un monstruo en casa y otros desastres cotidianos
🛒Disponible en Amazon
🔗Enlace en la bío
#BookTwitter#Escritores
El racismo se disfraza de muchas formas pero creo que la peor es cuando se monta en causas justas, como la defensa de Palestina y el rechazo al genocidio, para disimularse.
Si eres un racista que odia a los judíos, llévate tu frustración a otro lugar. Además de que perjudicas la causa palestina, todos los racismos son despreciables, como las otras formas de discriminación.
@irimiabarroso@LaDivinaDiva Sí, pero su influencia, lamentablemente, quedará. Después de Trump no hay vuelta atrás. El mundo ha cambiado y ha cambiado para peor.
El niño perdido Gabriel Rufián: poco a poco, ha ido abandonando el barco varado del ‘procés’ para acabar siendo el espabilado que un día soñó ser.
https://t.co/wgNJOeiT79 via @el_pais
Los venezolanos también celebramos el triunfo de Perú, al saber que Keiko Fujimori será la próxima presidenta. Roberto Sánchez ya fue, terminará igual que Pedro Castillo en la cárcel, izquierda nunca más.
#EleccionesPerú2026 | Lima | ONPE | Ipso | Llora
¿Cómo presentarle la Odisea a alguien que no la ha leído? Se suele decir: La Odisea cuanta la historia de un hombre que, tras una larga guerra de años, quiere volver a su hogar, pero se demora muchos años más, entre aventuras, penurias y peripecias de todo pelaje. Finalmente lo consigue, mata a los usurpadores y recupera su trono, su palacio y el amor de su esposa. Lo cual es más o menos cierto, pero simplifica tremendamente la compleja arquitectura del poema. Hay dos formas, a mi juicio, de enfrentarse a esta obra: con la impaciencia de los pretendientes o con la paciencia de Penélope. Homero es hospitalario y admite ambas clases de lectores. Pero a la larga quienes reciben más dones son los segundos.
De esa impaciencia tan adolescente que busca la aventura a toda costa también parecían participar los antiguos (y no tan antiguos) filólogos, a quienes les fastidiaban los primeros cuatro cantos en que Telémaco va en busca de noticias de su padre, el tramo conocido como la "Telemaquia", y por tal razón encontraban espurio todo eso. Diríase que también les frustraba el hecho de que Homero, al comenzar la plática con la musa, anuncia una cosa para postergarla a continuación. Lo contrario de la Ilíada, donde la prometida "cólera de Aquiles" se entrega casi al instante y con urgencia. Pero la Odisea no da comienzo con un Odiseo que tiene a Ítaca como su meta e ideal, para poner en marcha la maquinaria del viaje de regreso. Antes bien, los lectores aterrizamos desde el principio en la propia Ítaca, que es el epicentro del poema. Una "pedregosa Ítaca" cotidiana, palmaria y hasta triste, donde campan los desmanes de los pretendientes en palacio y todo es desorden e injusticia. Y donde Telémaco, que es a un tiempo personaje y lector de la Odisea, busca su lugar en la trama y en la vida.
Homero comienza pidiéndole a la musa que le cuente algo de "un hombre". Como quien dice: "oye, ¿qué fue de Fulano?". Pero a continuación ese hombre no aparece por ningún lado. Por contra, en esos primeros cuatro cantos, el personaje de Odiseo se va construyendo como una ausencia. Y aquí tenemos una de las ideas que vertebran el poema, siempre obsesivo en torno a la memoria y su lucha contra el olvido: vivimos porque alguien se acuerda de nosotros, o piensa en nosotros. Y esa memoria es lo que impide que nos convirtamos en una casa vacía con las luces apagadas. Muchos cantos después, cuando el propio Odiseo viaja al Hades y habla con el alma de su madre muerta, le pregunta si hay alguien en Ítaca que se acuerde de él. Como quien teme convertirse en sueño, en olvido, en Nadie.
Por supuesto, el lector adolescente que ansía sirenas, cíclopes y lestrigones obtendrá lo que buscaba. Casi escuchamos a Homero decir: "Aquí tienes tus sirenas, tus cíclopes y tus lestrigones. Que los disfrutes". Pero con el tiempo ese lector, si se deja llevar por el tesón de Penélope, descubrirá que la Odisea es el gran poema de la conversación junto al hogar en las noches largas e insomnes, al calor de la hospitalidad. Donde el mar y sus monstruos no es tanto el espacio habitado como un rumor recordado. Y es ese recuerdo convertido en narración lo que le confiere su sentido.
No va a quedar ni un Koldo, ni una Leire, ni un Santos Cerdán, ni un Ábalos, ni un Tezanos, ni un Sánchez.
Echaremos a todos los que han traído esta basura.
—¿Es legítimo redactar hoy una novela, digamos, convencional?—
Elena Santos sobre Vila-Matas para
Rinconete. Instituto Cervantes.
https://t.co/IMAEAZl9bl
Fútbol, paz, deportivismo y fiesta.
Israel asesinó a 566 jugadores palestinos, hirió a 44 y arrestó a 23 desde el 7 de octubre de 2023.
Son datos de la Asociación de Fútbol de Palestina.
Además, destruyó o dejó inoperativas 152 instalaciones de fútbol en Gaza y Cisjordania.
Reporte (en árabe) aquí: https://t.co/WpQNCuNWEj
¿Saturación de novedades? ¿Hay más escritores que lectores? ¿Qué lleva a una escritora que ha publicado con corporaciones editoriales a lanzar un libro por su cuenta?
Mi nueva entrevista en @El_Plural.