ayer leí que en italiano hay dos formas distintas para el verbo “olvidar”: dimenticare (sacar de la mente) y scordare (sacar del corazón)….. no hay nada más bonito que el lenguaje
Cuenta Umberto Eco que un día le preguntó a Javier Marías, por qué la gente tendría interés en salir en televisión, aunque fuera para mostrar sus miserias. Marías le dio una respuesta que ni a Eco, ni a mí, se nos va de la cabeza: "Queremos salir en la tele porque ya no tenemos un Dios que nos vea".
Según el escritor español, el ser humano siempre ha sentido la vigilancia de los dioses y, también, el acompañamiento de alguien a su lado.
Con el siglo XX, ese compañero infatigable desapareció. O al menos desapareció para la gran mayoría de la población.
Sin embargo, en el XXI tengo la impresión de que van a cambiar aún más las cosas.
Desde hace unos meses, he coincidido con varias personas mayores que hablan con la IA. No utilizan la IA, hablan con ella. Le cuentan cosas, le hablan sobre su pasado, su gente... Que es lo que recuerdo que hacía mi abuela, paseando arriba y abajo con su rosario, en su casa del pueblo. Viuda desde los 60 y con la cabeza sana hasta los 105, vivió la segunda parte de su vida hablando con Dios. Era, sin duda, la persona con la que más hablaba. Era su compañero.
No he leído la última encíclica del Papa, pero creo que ha sabido reconocer a su enemigo. Esa máquina ha venido para acabar con la soledad y, sin soledad, no hay Dios.
Escribió Nietzsche "Dios ha muerto. Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado". Quizá ese nosotros comenzó a matarlo, pero puede que una máquina esté a punto de darle el último golpe de gracia.
No es solo una cuestión de hectáreas. Es una cuestión de relato. Si solo se muestra la parte más “digerible” del incendio, lo grave queda fuera del plano.
Y lo que queda fuera del plano también ha ardido.
La imagen que más se está difundiendo del #incendio de #LosGarres enseña una parte. Solo una parte. Tiene truco, porque cuando el encuadre reduce el desastre, también reduce la percepción del daño.
"Hay una especie de tristeza que viene de saber demasiado, de ver el mundo como realmente es. Es la tristeza de entender que la vida no es una gran aventura, sino una serie de pequeños, insignificantes momentos, que el amor no es un cuento de hadas, sino una emoción frágil y fugaz, que la felicidad no es un estado permanente, sino una rara y fugaz vista de algo que nunca podremos sostener. Y en ese entendimiento, hay una profunda soledad, una sensación de estar aislado del mundo, de otras personas, de uno mismo".
"El faro, Virginia Woolf
"La ternura es la forma más modesta de amor. No tiene emblemas o símbolos especiales. Aparece cuando miramos de cerca y con cuidado a otro ser, a algo que no es nuestro “yo”, pero donde nos descubrimos a nosotros mismos"
Olga Tokarczuk
«¿Sabías que las mariposas descansan cuando llueve porque la lluvia daña sus alas? Está bien descansar durante las tormentas de la vida.
Volverás a volar cuando terminen».