Quizás haya sido el último Mundial de Messi. De ser así, su colección de trofeos no tendrá la Copa del Mundo. Tampoco la conquistaron Di Stéfano o Cruyff. No hará desaparecer su legado. No es todo blanco o negro. Una carrera no se resume a un título específico.
Tildar de fracasados a esta generación es parte del verdadero fracaso. De no reconocer contextos, de pedirles que con un título solucionen nuestros problemas personales o como país. De exigirles ser los mejores del mundo cuando quizás nosotros no somos ni los mejores de la cuadra
CÓDIGO ROJO, llamalo a Marcos. Fue el que rompió líneas vs. Islandia en el gol de Kun, el que le rindió tributo a Karate Kid en el cierre del primer tiempo para evitar el 1-1 y el dueño de la rebeldía indispensable para pisar el área rival y sellar la clasificación. Chapeau!
#Banderazo#Argentina en la concentración donde está el plantel. Salieron los #jugadores a saludar. Con mi 4G de @ClaroArgentina estamos comunicados cómo si estuviésemos en nuestro país.