nunca me tocó un trébol de 4 hojas pero me tocó una familia que me apoya en todo y que me ama desde que tengo memoria, supongo que la suerte llega de diferentes formas.
“Lo manejaste muy bien”. No, no lo hice. Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio; me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.
Yo sí creo que la gente cambia porque yo lo hice. Cambié mi forma de pensar, mi manera de ver la vida, mi actitud, mi entorno, mis hábitos, mis límites, mis prioridades, cambié a mejor porque me nació.