Hoy conocí a Gary, estaba en la esquina de Belvedere preguntando dónde se sacaban las entradas.
Viene de Inglaterra.
Entramos, adquirió su gorro y camiseta y no paró de alentar a nuestro cuadro. No conocía nuestro estadio.
Gritó los goles como un hincha más.
Eso es Liverpool.