Me fui con el corazón en las manos, pero con la conciencia tranquila, porque yo sí mandé esos párrafos, yo sí insistí, yo sí intenté comprender y arreglar, yo sí esperé, y yo sí quise quedarme.
Febrero se despide como siempre… cortito en el calendario, pero intenso en el pecho. Se va llevándose promesas a medias, noches largas y algún que otro golpe de realidad… pero también deja cicatrices que ya no duelen tanto y una versión de nosotros un poquito más valiente.
La selva solo sirve para tus viajes espirituales, para tu marca de ropa, para que robes su identidad cuando tengas una "idea" para tu marca, y cuando hay que defenderla no haces nada. Simplemente nada. Cuantas marcas y personas tambien en silencio.