¿Por qué Salma Hayek, con un patrimonio estimado por arriba de $200 millones de dólares y esposa de François-Henri Pinault -uno de los hombres más ricos del mundo, dueño de marcas como Gucci, Yves Saint Laurent y Balenciaga-, solicita financiamiento público y estímulos fiscales al Gobierno de México para hacer cine?
¿Será porque su proyecto es de tan baja calidad que no logra captar financiamiento privado, así que prefiere especular con el dinero de los mexicanos que debería estar invertido en medicamentos para los hospitales en lugar de sus delirios cinematográficos dignos del Razzie?
Como de costumbre, gente sin talento que necesita del poder político para lograr algo, así sea traicionando a sus compatriotas apoyándose en el gobierno más corrupto y criminal en la historia de México.