Yo podré ser la mujer más independiente, "empoderada" del mundo.
Pero me gusta cuando me corren la silla para sentarme, me abren la puerta del carro, me sirven la cerveza o una copa de vino, me ayudan a escoger un plato en un restaurante que no conozco o me ayudan en algo que no puedo resolver.
Eso no me hace una mujer débil o a él menos hombre.
Lo que pasa es que por mujeres "feministas" traumadas que a esos comportamientos lo llaman malo o por mujeres que por un mínimo halago se sobre actúan y se creen inalcanzables, es que muchos hombres piensan y se limitan en manifestar interés..