Todos se van... —volvió a refunguñar pero ya no como una niña y terminó suspirando— pero sí, sabes que es una de las cosas que más me gustarían. Viajar e inspirarme.
—Nadie va a irse... -le aseguró poniendo los ojos en blanco ante su exageración-. Tal vez solo yo. Pero si te vinieses conmigo no sería tan malo, ¿no crees? No podríamos ser piratas, el mar está algo lejos de allí, pero creo que podría gustarte...
Su mirada se volvió »
—Sonrió, suavizando la expresión y bajando la guardia. Sabía que a veces era dura de más con Teddy, así que se acercó y selló la promesa de meñiques, apretando ligeramente el suyo—
Está bien. Gracias...
Esta vez es una promesa real -y para sellarla le mostró el meñique, esperando al suyo-. Llevaré el coche y me quedaré hasta que cierres para traerte a casa, así no tendrás que esperar al metro.
Siempre prometes ser bueno...— lo miró seria como evaluando si creerle o no, terminando por soltar un suspiro— Está bien. Es viernes además. Hoy termino tarde así que me vendría bien la compañía.
Si de verdad me dejas volver esta tarde, prometo ser bueno y no desatar tu delantal cada vez que pases cerca -le dice dibujando un aro invisible sobre su propia cabeza.
Si todos comienzan a irse —sí, está dramatizando por el interés de Meg en John, por las ganas de Teddy de irse y por los planes de Amy de ganar una beca de arte— supongo que no sería mala opción. Siempre quise conocer a tus abuelos y los viñedos... además no podré molestarte >
Alzó las cejas, esperando a que tuviese la caradura de negarlo, y acabó chasqueando la lengua cuando no lo hizo.
—Deberías aprender a ver lo bueno de cada etapa. Tuviste una infancia feliz, aprovecha ahora tu juventud... Además... -se mordisqueó el labio antes de »
Te aseguro que no pienso en otra cosa que en las vacaciones de Navidad. Además, si me dejases ir a hacerte compañía en la cafetería más a menudo, estarías menos estresada allí.
Yo no...— iba a refunfuñar y quejarse de que no hacía eso cuando era niña pero sería mentir así que apretó los labios—
No es que quiera volver, solo digo que esos tiempos pasaron muy rápido. Y no entiendo por qué hay que crecer y, por ejemplo, que tú te vayas...
Casi, casi tan imposible como volver a ser una niña enfadica que dejaba de jugar si alguien se salía del guión que ella había escrito... -contestó antes de morderse la lengua para no hablar sin pensar-. Últimamente me he vuelto más realista. No sé. Tengo deseos como terminar »
"Sabe cuál es mi enfermedad? La utopía. Sabe cuál es la suya? La rutina. La utopía es el porvenir que se esfuerza en nacer. La rutina es el pasado que se obstina en seguir".
Victor Hugo