Ayer la sincronizada televisiva del PSOE decía que “son refugiados y huyen de la guerra”.
Hoy todos repiten la consigna de que “ya han regresado por su propio pie 50.000”.
Entonces… ¿han vuelto voluntariamente a la guerra, al hambre, a la miseria?
Vosotros sois muy jóvenes y no recordáis que mientras Mohamed VI se negaba a recibir al presidente del Gobierno, le rendía pleitesía el jefe de la oposición, Zapatero.
El PSOE que hoy reclama lealtad institucional.
El PSOE, siempre a favor de Marruecos.
@el_pais Lo gracioso, es que no tenían el contador de marroquíes que entraron pero si tienen el contador de salida 😂😂😂😂
La propaganda del gobierno es cojonuda
España podría destruir la economía marroquí y reducir su influencia a mínimos reconociendo la RASD. ¿Lo hará?
Marruecos suele utilizar la inmigración irregular como instrumento de presión política. Pero conviene recordar que la interdependencia funciona en ambos sentidos.
Alrededor del 85-90% de las mercancías marroquíes destinadas a la Unión Europea transitan por España, y más del 85% de las exportaciones agroalimentarias dependen de la rapidez de la red logística española. España, además, es uno de los principales socios comerciales de Marruecos y la puerta natural de acceso al mayor mercado del mundo.
Madrid puede imponer aranceles, puede aplicar con el máximo rigor los controles aduaneros, fitosanitarios y documentales previstos por la legislación europea, además de impulsar en Bruselas una revisión de acuerdos comerciales o una posición política más firme.
España también dispone de herramientas de presión de enorme peso, solo haría falta que decidiera reconocer oficialmente a la República Saharaui, respaldar de forma activa el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y liderar una posición más firme en la Unión Europea y en Naciones Unidas, el coste diplomático para Marruecos sería devastador.
España es la antigua potencia administradora del Sáhara Occidental y uno de los principales actores europeos en la región. Un cambio de posición de esa magnitud supondría un profundo revés para la estrategia diplomática marroquí, reabriría el debate internacional sobre el conflicto y reforzaría el apoyo a una solución basada en el derecho internacional.
La idea de que solo Marruecos tiene capacidad para presionar a España no responde a la realidad. La diferencia no está en las herramientas de las que dispone cada uno, sino en la voluntad política de utilizarlas, y me temo, que solo Marruecos las seguirá utilizando mientras el gobierno español cederá desde la sumisión.
Taleb Alisalem