Imaginad por un segundo que Abascal fuera presidente y ocurriera todo esto:
70.000 inmigrantes ilegales entrando por Ceuta.
150 muertos mientras el Gobierno está de vacaciones.
Incendios por toda España.
Terremotos.
Y Abascal de vacaciones, recomendando cómics y gafas para ver el eclipse.
Habría manifestaciones, calles ardiendo y peticiones de dimisión día sí y día también.
Pero gobierna Sánchez. Y la izquierda traga y calla.