@Fannyhope6 El progresismo y la "izquierda" democrática es lo peor que le puede pasar a la clase trabajadora en Colombia, y decir eso no es hacerle el trabajo al enemigo como algunos dicen... es precisamente, evitar caer en las trampas del enemigo.
Uno les dice a los falsos comunistas que les falta autocrítica, que su táctica es errada y que nos están empujando a olerle los peos al progresismo y lo único que saben responder es: "insufribles camilistas".
Hasta ahí les llega tanta teoría y tanta "escuela" a esos "cuadros".
Marx en los sesenta: felicitamos el triunfo de Lincoln porque mejora las condiciones de la clase obrera.
Engels en los ochenta: en las condiciones actuales la lucha electoral también es un frente importante de disputa, del que los trabajadores no pueden sustraerse.
Lenin en 1905: saludamos la constitución de la Duma y la abolición de la servidumbre de la gleba.
Una marxista random en 2026:
El lado positivo del triunfo de Lula es ver llorar a miles de pubertarios rancios. El lado negativo es esa falsa ilusión de triunfo en una izquierda que celebra y apoya a un bando de la clase dominante que nos oprime y nos explota, pero de forma menos cínica que el otro bando.
Exacto.
No hubo tal derrota, en absoluto, atenuar, quizás, un poco, la intensidad de la desgracia que asola a Latinoamérica.
Muy lejos aun de "derrotar" al postcoloniamismo, que debe ser la fase ultra mega superior del Capitalismo.
La victoria de la izquierda -que siempre es la izquierda del capital- es una victoria de la contrarrevolución burguesa sobre la clase obrera, en detrimento de su independencia como clase. El proletariado no tiene nada que ganar en las urnas: solo fuerza y organización que perder.
Difícil pensar que Lula tomará en cuenta los errores cometidos por Petro si no empieza por reconocer que él mismo se alejó de una opción más revolucionaria y popular. Lo que hizo contra Venezuela no tiene nombre. Aún hoy no se entienden las razones, pero optó por sabotear el ingreso de Venezuela a los Brics y se sumó a la campaña de descrédito contra Venezuela. Y en este punto se deben hacer dos reflexiones adicionales:
1. ¿Sabotear ingreso a Venezuela a los Brics respondía a la vieja aspiración de la oligarquía brasileña de dominar la región en el ámbito económico regional o a una sumisión táctica al jaloneo de Estados Unidos contra Venezuela.
2. No se trataba de respaldar al gobierno de Maduro, sino de denunciar la injerencia gringa en Venezuela y el continente. Defender el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Los resultados están a la vista: en la medida que Estados Unidos profundizaba los ataques a Venezuela, hasta desembocar en el ataque militar del 3 de enero, una moviendo sus fichas militares e intervencionistas en América Latina (casos emblemáticos Ecuador, Perú y Bolivia).