La Paz Total no fue un invento ingenuo: fue una estrategia deliberada para darle oxígeno a criminales que traicionaron el acuerdo de paz. Entre ellos, Jesús Santrich, narcotraficante y fundador de la Segunda Marquetalia, a quien Cepeda defendió y respaldó.
Hoy el país amanece con la noticia de que esa misma estructura criminal habría ordenado el asesinato de Miguel Uribe Turbay.
Aquí no hay lugar para la ingenuidad: hay responsabilidades políticas claras y Colombia tiene derecho a exigirlas.
Hay dos nombres que no pueden evadirlas: Gustavo Petro e Iván Cepeda.
@CaracolRadio La fórmula de Cepeda , la nueva versión de los nadies, ya la veo en el Helicóptero, derrochando y no aportando nada para el bien de Colombia.
“El petro cacas es un desastre total, es un estúpido lleno de odio, ansioso de reconocimiento y una infinita megalomanía de sentirse un "líder mundial ".
Nunca se preparó para gobernar: solo alucina dentro de su mente enfermiza utilizando una verborrea mentirosa, con cifras maquilladas y calumniando a todo el mundo. Es un psicópata
No ha podido con los problemas de Colombia pero prioriza Palestina...
Lo peor es la gente que por creerse "progre" o "de avanzada" se deslumbran con su malsana inteligencia y lo apoyan sin entender que el trasnochado socialismo no ha sido exitoso en ninguna parte del mundo conocido...” Felipe Uribe Ayalde