Hoy, 4 de julio, el pueblo de los Estados Unidos celebra los 250 años de su Independencia. Dos siglos y medio de una historia marcada por inmensos desafíos, pero sobre todo, por una determinación indomable: la certeza de que la libertad es el único fundamento sobre el cual se edifica una nación próspera y digna. Esa convicción convirtió a los Estados Unidos en el gran faro de esperanza para el mundo libre.
Los Padres Fundadores plasmaron en Filadelfia una verdad eterna: que la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son derechos inalienables. No son dádivas de un monarca, ni concesiones de un gobernante; son derechos otorgados por el Creador que pertenecen a cada individuo por su sola dignidad humana. Pero ellos sabían que la libertad es frágil si no se protege, y por eso nos legaron su mayor aporte institucional: una República basada en la estricta separación de poderes y el imperio de la ley, un sistema diseñado para que el poder frene al poder y nunca más degenere en tiranía.
Venezuela y los Estados Unidos comparten ese mismo ADN republicano. Somos aliados históricos y naturales, unidos por el arraigo de nuestros valores democráticos. No es una casualidad que nuestras fechas fundacionales estén unidas en el calendario: mañana, 5 de julio, los venezolanos conmemoramos 215 años de nuestra propia gesta de Independencia. Esta proximidad en el tiempo simboliza un destino compartido: la vocación irrenunciable de ser libres.
Hoy, mientras el pueblo estadounidense celebra este cuarto de milenio de libertad constitucional, los venezolanos libramos nuestra propia batalla histórica para rescatar esos mismos principios: la división de poderes, la justicia independiente y la dignidad de los ciudadanos. En este día de júbilo, reafirmamos nuestro compromiso de avanzar unidos por un hemisferio de paz, donde la opresión sea cosa del pasado y donde la libertad y las oportunidades cobijen a cada uno de nuestros hijos.
En esta hora decisiva, expresamos nuestro más profundo agradecimiento al pueblo de los Estados Unidos; al Presidente Trump y a su gobierno; a sus funcionarios, militares y servidores públicos; y a todos quienes, con su compromiso y liderazgo, hacen de ese país una gran nación. Su apoyo ha sido un testimonio de solidaridad, firmeza y defensa de los valores de la libertad, en un momento crucial para Venezuela y para nuestro hemisferio.
Mantengámonos firmes en este camino. La libertad siempre prevalece.
Que Dios bendiga al pueblo de los Estados Unidos, y que Dios bendiga e ilumine a nuestra amada Venezuela!!!
¡Feliz 250.º aniversario a los Estados Unidos! 🇺🇸
Hace nueve años, este país me abrió sus puertas tras ser obligado al exilio por la dictadura socialista venezolana, inspirada en el régimen comunista de Cuba. Aquí tuve la oportunidad de reinventarme, trabajar, estudiar, seguir sirviendo a mi país y construir grandes amistades con personas comprometidas con la causa de la democracia.
Gracias, Estados Unidos, por seguir siendo un faro de libertad y esperanza. ¡Feliz Día de la Independencia!