Cuando uno no entiende como funciona la economía dice cosas como esta en las que acusa a la gente que tiene dinero de comprarse Lamborghinis.
La poca gente que tiene dinero lo usa principalmente, no para consumir en cosas superfluas, sino para arriesgarlo e invertirlo y es gracias a la inversión que se genera empleo y crece la economía de un país.
La economía española creció muchísimo hasta el 2007 y ahí se estancó. El español medio vive peor ahora que en el 2007. España tiene el paro más alto de las economías desarrolladas.
Esto es porque en España hay un desprecio por la actividad empresarial, desprecio promovido por gente como @sanchezcastejon en discursos como este. Vine a España, hice Jazztel, https://t.co/vSSdpQOvn4 y ahora Barter. Muchos de los que hemos creado riqueza en este país no nacimos en España, veníamos porque nos sentíamos queridos.
Ahora con discursos así los empresarios extranjeros se van. Y gente como Pedro Sanchez no entiende que un porcentaje enorme de la actividad empresarial de España depende de extranjeros, así no solo no vienen los extranjeros sino que se van los empresarios españoles a otros países.
El resultado es el empobrecimiento de los españoles.
Dejando de lado la demagogia de los lamborghinis, lo verdaderamente revelador de estas declaraciones es que Sánchez aspira a proteger "a las clases medias" subiendo impuestos a los ricos.
En una sociedad sana, las clases medias no necesitan protección económica del Estado o, en todo caso, el grueso de la protección la obtienen prosperando económicamente a lo largo del tiempo. Quienes sí pueden necesitar protección (a costa, por ejemplo, de los impuestos de los ricos: es un debate a mantener) son los estratos más pobres y desamparados de la sociedad. Pero el grueso de la población (clases medias) no ha de aspirar a vivir mejor por esquemas estrechamente redistributivos, sino acrecentando el tamaño de la tarta.
Sánchez no prioriza el desarrollo económico de España, sino la generación de redes clientelares.