Realmente me hizo mierda. Quiero abrazarte fuerte capitán. Sos el más grande de todos y tenés unas pelotas gigantes para jugar el mundial a pesar de todo.
Julián Álvarez no quemó etapas. Estuvo 4 temporadas en la Primera de River, creciendo paso a paso como jugador hasta convertirse en el goleador del equipo y el mejor delantero del continente.
Por eso al poco tiempo de irse no le pesó ser titular en la Selección en un Mundial, ni rendir muy bien en su primer año en el mejor equipo de Europa.
La magia de ser paciente, saber respetar los procesos, siempre estar dispuesto a seguir aprendiendo y ser agradecido con el club que te formó y te potenció.