Rajoy recibió una deuda pública en torno al 69,5% del PIB y dejó España con una deuda cercana al 98%. Casi 30 puntos más. Conviene recordarlo ahora que algunos han vuelto a descubrir su preocupación por la deuda pública.
Con Sánchez, antes de la pandemia, la ratio ya había empezado a bajar. Entonces llegó la COVID y hubo que sostener empresas, ERTEs, autónomos, empleo y rentas mientras buena parte de la economía estaba paralizada. Como ocurrió en toda Europa, la deuda se disparó. En España llegó a alcanzar un máximo del 125,3% del PIB en el primer trimestre de 2021.
¿Y qué ha pasado desde entonces? El dato publicado hoy por el Banco de España sitúa la deuda en junio de 2026 en el 101,5% del PIB, 1,9 puntos menos que hace un año y casi 24 puntos menos desde el máximo de la pandemia. 24 puntos menos!
Y creo que es importante señalar que, mientras en el último año la deuda sobre PIB ha aumentado tanto en la UE como en la eurozona, España está entre la minoría de países que la han reducido.
Además, está reducción no se está haciendo mediante austeridad, recortes y hundimiento de la actividad, sino con crecimiento y creación de empleo. España tiene ya un récord de 22,7 millones de ocupados, medio millón más que hace un año, y la tasa de paro ha bajado al 9,87%, su nivel más bajo desde 2008.
Asi que creo que aquí está el debate. Rajoy aumentó la deuda casi 30 puntos sin una pandemia mundial. Sánchez tuvo que afrontar el mayor shock económico en décadas y, una vez superado, España ha reducido casi 24 puntos la deuda sobre PIB mientras sigue creciendo y batiendo récords de empleo.
Reducir deuda creciendo, no empobreciendo. Esa es la diferencia.
Los ecologistas son los que llevan años diciendo que esto pasaría y vosotros os reíais de ellos en sus caras, pues fíjate ahora quienes son los que tenían razón
la velada si fuera nicho y divertido
la marrash vs selena milan
carlos peguer vs uy albert
inma franco vs tania lozanista
la maeb vs andrea colas
pablo motos vs ruth empodera (por la altura)
la pringada vs junior healy
Estar en un andamio, a 35 grados y 40 metros de altura por un sueldo miserable de 1200€ y acordarte de los okupas es heavy. Os han lavado la cabeza a la gente de derechas de una manera brutal y es muy triste porque lo vais a pagar junto al resto también.
Hoy se cumplen ocho años desde que fui investido presidente del Gobierno.
Ocho años en los que hemos transformando profundamente la realidad y mejorado la vida de las personas.
Desde 2018 hasta ahora, nuestro PIB ha crecido un 12,3%, tres puntos más que el promedio de la UE, casi el doble que el de países como Italia o Francia y 10 veces más que el de Alemania.
Hemos creado tres millones y medio de empleos.
Hemos cruzado por primera vez la cifra histórica de los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social y la tasa de paro es la más baja de los últimos 18 años.
Hemos subido el salario mínimo un 66%. Dando a empresas y trabajadores herramientas como los ERTE para evitar que los despidos sean la respuesta natural a las crisis.
Hemos aprobado una reforma laboral que ha reducido la temporalidad en 12 puntos y ha hecho que el salario medio crezca un 23%, cuatro puntos por encima de la inflación.
Hemos impulsado una profunda transformación estructural de nuestro tejido productivo de la mano de los Fondos del Plan de Recuperación que negociamos en Bruselas. Ya hemos desplegado 67.000 M€ para la modernización de nuestra economía, que han permitido impulsar la digitalización y la transición verde.
Nuestra apuesta por la energía limpia y barata nos ha permitido más que duplicar la potencia instalada de renovables desde 2018. Las energías renovables han pasado de generar el 39% de nuestra electricidad en 2018 al 56% en 2025. Y seguimos.
Hemos redoblado nuestra apuesta por la educación y la innovación. Hemos superado por primera vez los más 2.500 millones al año dedicado a becas y ayudas al estudio. Y hemos culminado la reforma de la Formación Profesional, financiando la creación de 400.000 nuevas plazas, lo que ha permitido que hoy tengamos casi un 50% más de alumnos que en 2018.
Hemos expandido los derechos sociales. Cuando llegué al Gobierno, los padres tenían un permiso de poco más de un mes cuando nacía su hijo. Hoy tenemos un sistema de permisos igualitarios e intransferibles para padres y madres de 19 semanas.
Hemos aprobado una reforma de pensiones destinada a dar certidumbre a los pensionistas presentes y futuros, mejorar las pensiones mínimas y fortalecer su sostenibilidad. Hoy los pensionistas tienen garantizado su poder adquisitivo, lo que ha permitido que la pensión media haya pasado de 950€ al mes en 2018 a 1.400€ hoy.
Hemos creado un Ingreso Mínimo Vital que ha servido para proteger las rentas de más un millón de hogares vulnerables, y que ha permitido que la desigualdad y la pobreza estén hoy en los mínimos de las últimas dos décadas.
Y hemos fortalecido el Estado del bienestar: incrementando un 174% la financiación a la dependencia, aumentado un 54% las plazas de Formación Sanitaria (MIR), y multiplicado por ocho la inversión estatal en vivienda.
Queda muchísimo por hacer. Pero estos ocho años demuestran lo mucho que podemos hacer juntos y juntas. Seguimos.