Vivir sin que algo te mueva la vida y te apasione hasta el arrebato, sin retos y sin metas; es sencillamente esconderte de la vida, haciéndole creer que vives.
Ayer me decidí a terminar el papeleo mensual de mi clínica, cuando de repente, se apareció la enfermera de fin de semana (no tenía el gusto de conocerla), y bueno, cada quien en su onda, a las 2 horas me dijo que si quería ir a una boda de oro en un pueblo cercano…