EN MEMORIA DE MERLY MORALES
A mi querida amiga y hermana de vida, de lucha y de principios
Hoy escribo con el corazón apretado. Hay despedidas para las que nunca encontramos palabras suficientes, porque hay personas cuya ausencia no se explica simplemente con la muerte: se siente como un vacío que atraviesa la memoria, la historia y los afectos.
Hoy se ha ido físicamente Merly Morales, Presidenta de la Jurisdicción Disciplinaria Judicial, pero quiénes tuvimos el privilegio de compartir su vida sabemos que una mujer como ella no desaparece. Permanece en las luchas que abrazó, en las causas que defendió, en las personas a quiénes acompañó y, sobre todo, en la memoria de quiénes caminamos a su lado.
Merly fue mucho más que una jurista y mucho más que una magistrada. Fue una mujer de convicciones. Una de esas mujeres que aprendieron muy temprano que tener principios significa sostenerlos también cuando hacerlo tiene un precio.
La conocí en tiempos difíciles, cuando incluso mi presencia era "inconveniente" en cualquier sitio y la vida nos exigía tomar posición. Y ella la tomó albergandome y defendiendome.
Compartimos jornadas, luchas, cansancios, esperanzas y también momentos de profunda incertidumbre. Éramos mujeres convencidas de que el Derecho debía estar al servicio de la justicia y de que la dignidad humana no podía ser negociada.
Merly nunca fue una mujer de medias tintas. Tenía carácter, temple y una particular manera de asumir sus responsabilidades. Podíamos coincidir, disentir, discutir -como ocurre entre quiénes tienen pensamiento propio-, pero había algo que siempre reconocí en ella: su lealtad a sus convicciones.
Estuvo del lado de quiénes reclamaban justicia cuando hacerlo implicaba enfrentar poderes y riesgos. Su trayectoria estuvo marcada por la defensa de víctimas y por la búsqueda de respuestas frente a hechos que dejaron heridas profundas en nuestra historia: Yumare, Cantaura, El Amparo, El Caracazo y tantas otras páginas dolorosas que no deberían ser olvidadas.
También estuvo presente en aquellos días convulsos de abril de 2002, cuando Venezuela vivió horas que marcaron para siempre a nuestra generación. Allí estuvo Merly, dando la cara y defendiendo lo que creía era justo.
Con los años, la vida nos llevó por caminos distintos. Las circunstancias, las decisiones, los acontecimientos y hasta las distancias geográficas fueron separándonos físicamente. Pero hay vínculos que no dependen de la proximidad. Hay personas que permanecen en la memoria aunque la vida nos coloque en lugares diferentes.
Hoy quiero despedir a Merly desde el afecto, desde nuestra historia compartida y desde el reconocimiento a una mujer que dejó parte de su vida defendiendo aquello en lo que creía.
A las mujeres como Merly hay que honrarlas desde la verdad, no desde la conveniencia. Recordarlas completas: con sus virtudes, con su carácter, con sus luchas, con sus contradicciones -porque nadie que haya vivido intensamente puede ser reducido a una imagen perfecta-, pero también con aquello que nadie podrá borrar: su voluntad de luchar y su negativa a rendirse ante la adversidad.
Hoy, desde la distancia, me duele no poder estar allí para abrazar a quiénes la despiden. Pero quiero que sepan que estoy presente con el pensamiento, con el corazón y con la memoria.
Querida Merly:
Gracias por los años compartidos.
Gracias por las luchas.
Gracias por las conversaciones, por las risas en medio de las dificultades y por haber sido parte de una historia que ninguna distancia podrá borrar.
Que la tierra te sea leve.
Y que quiénes te amamos sepamos conservar lo mejor de tu legado: la valentía de defender aquello en lo que creemos, la dignidad para sostener nuestros principios y la fuerza para seguir caminando aun cuando el camino se vuelva difícil.
No te digo adiós, hermana.
Te digo hasta siempre.
María Alejandra.
Para aquellos que les encanta hablar paja de su país (Venezuela), aquí les paso este video para que aprendan, dejen a un lado su resentimiento y rectifiquen. #EstamosVenciendo
En Texas-EEUU, las redes, la prensa, la radio y la televisión resaltaron este hecho tan grande de la afición vinotinto, como lo demostró la enorme barra de venezolanos, que ayudaron a dejar totalmente limpio el estadio antes de retirarse.
Esto SI nos representa.
Celebramos la libertad de Leonardo Azocar, luchamos por la misma durante un año. Pero exigimos que también sea liberado DANIEL ROMERO, ellos tienen una misma causa penal. No hay razón para mantenerlo en la prisión.
¿Por qué se deja a Daniel detenido?
Exigimos libertad inmediata
Carmen García trabajadora desactivada de SIDOR,se dirige al Presidente Nicolas, habla del viacrucis que están viviendo todos los trabajadores que como ella, están desactivados y exigen volver a sus puestos de trabajo.
Asimismo piden la LIBERTAD PLENA PARA LEONARDO Y DANIEL.
Desde el Comité @cofamigos, el Encuentro en Defensa de los Derechos del Pueblo y otras organizaciones políticas de izquierda, convocan a:
📌Un Twitazo exigiendo Libertad Plena para lxs Trabajadorxs Presxs, con la etiqueta:
#EleccionesSinTrabajadorxsPresxs
Jueves 20/06, 7:00 PM
@CUTV_Venezuela
¡Basta de criminalizar a los que luchan!
Exigimos libertad plena para los dirigentes sindicales siderúrgicos Daniel Romero y Leonardo Azocar, un año en prisión por defender derechos laborales.
#LiberenALosSidoristas
Daniel Romero y Leonardo Azocar, dirigentes sindicales de SIDOR y militantes revolucionarios de toda la vida, van a cumplir un año injustamente privados de libertad, su único delito fue denunciar a los corruptos y luchar por los derechos laborales.
#LiberenALosSidoristas