En la entrevista que le hizo la revista Semana ayer a Abelardo, escuchamos hablar a un Presidente. El que Colombia necesita. El presidente De la Espriella.
Anoche lo dije en mi discurso: yo no soy político. He hecho un pacto con el Pueblo, y es el Pueblo quien lo está sellando en las urnas.
Desde anoche, distintos partidos y numerosos líderes han decidido respaldar al Tigre en esta segunda vuelta.
Todo ciudadano que, por patriotismo y en defensa de la democracia frente al tirano y su marioneta, quiera acompañarnos, es bienvenido a votar por José Manuel y por mí.
Pero ténganlo claro, colombianos: no haré acuerdos ni con partidos, ni con dirigentes tradicionales, ni por debajo ni por encima de la mesa. El único compromiso que ofrezco es una gran unidad en defensa de la Patria para frenar las amenazas autoritarias que representan Petro y Cepeda.
Únanse a los más de 10 millones de colombianos que ayer abrazaron el sueño de la Patria Milagro, transformando para siempre la política de los mismos de siempre.
Firme por la Patria. 🫡
(A.D.L.E) 🇨🇴🐅
Ecos de ayer domingo :
-El gran ganador es Abelardo. Su base electoral propia lo convierte en el líder más importante de la derecha en colombia. A punta de carisma, comunicación directa, respuestas contundentes, renunciando a respaldos políticos y económicos, se convirtió en un fenómeno popular con una estrategia moderna.
-Ganó Atlas Intel, la encuestadora que a pesar de ataques y señalamientos, predijo con más exactitud los resultados.
-Ganó José Manuel Restrepo, convertido en el complemento perfecto de Abelardo. Su candidatura a la vicepresidencia ha sido reconocida en distintos sectores como un total acierto.
-Perdieron el presidente Uribe y sus hijos, que pasaron de ganar con cara o sello ( paloma o Abelardo) a llegar de arrastre en la segunda vuelta con un candidato al que trataron con rudeza, por no entender que el propósito era salvar el país, no que ganara el centro democrático.
-Perdió Paloma, atrapada en una suma de errores estratégicos que desdibujaron lo que había construido como senadora.
-Perdió estrepitosamente Juan Daniel Oviedo, que no entendió su papel, y acabó convertido en una ridícula caricatura.
-Perdieron los del club del 1%. Quedaron graduados eternamente como segundones que el país ya no soporta.
-Perdió Sergio Fajardo, de nuevo, como siempre, y esta vez, para siempre. Frívolo y soberbio, el país lo leyó finalmente.
-Perdió Claudia López, que intentará buscar aire nuevamente en la Alcaldía de Bogotá.
-Perdieron los periodistas que usaron los micrófonos para convertirse en activistas políticos en contra de Abelardo de la Espriella. El país no los escuchó.
-Perdió Cepeda, que mostró su fragilidad electoral. No ganó en primera y su paso a segunda fue por debajo de Abelardo.
-Finalmente, el gran perdedor. Un Petro aplastado por la historia, a punto de consumirse entre adiciones, locuras y el desprecio mayoritario del país.
Cuanta razón tenía Miguel Uribe Londoño, padre del asesinado Miguel Uribe. Todo lo que dijo, lo están demostrando. Son malos, manipuladores y traidores.
Llegan reportes de la gente acercándose a los consulados de Colombia en distintos países, que comienzan a votar desde hoy. La fiebre del tigre está desbordada. Vamos a ganar en primera. Que ruja la manada.
Fue sucio lo que Fajardo le hizo hoy a Paloma. Al mejor estilo de Oviedo, contradiciéndola y dejándola como un zapato. Los de su campaña, ¿como dejaron que ella hiciera ese oso monumental.?
#TigreEnPrimera
El suceso está documentado. Al día siguiente, Cepeda llamó a la W radio para contar su versión. No esperaba que el hijo del presidente Uribe también llamaría para pedir que nos pusieran de testigos al Senador liberal y a mí. La intentona de Cepeda por supuesto no prosperó.
Nunca pude con los discursos de motivación, los libros de autoayuda y las conferencias sobre la felicidad. El algoritmo de X me está secando con tanto abalorio filosófico.
Hace unos años defendí en un aeropuerto a uno de los hijos del presidente Uribe (no recuerdo cuál era), cuando se acercó de manera inocente a pedirle en tono muy calmado a Iván Cepeda, que por favor dejara de hostigar a su padre y a su familia. Cepeda, con muchos títulos en victimización, empezó de repente a alzar la voz para que lo escuchara todo el mundo, preguntando que si lo estaba amenazando. Un senador liberal que estaba conmigo y yo, nos levantamos de inmediato de nuestras sillas, para acercarnos y evitar que la cosa pasara a mayores con el escándalo que intentaba construir Cepeda. Al decirle que habíamos visto todo, nos dio la espalda y se marchó.
Me sirve este episodio para recordar quien es el verdadero enemigo del expresidente, de su familia y del país también.
Perfilar a Abelardo con comentarios desobligantes, reiterados y falsos, como se han empeñado en los últimos días Paloma y Oviedo, es lo que uno espera de sujetos de la calaña de Cepeda.
Cuando llamas cobarde a un candidato que por amenazas a su vida debe usar chaleco y una pantalla con blindaje, lo que realmente está pasando en tu campaña es esto:
Querían opacar la encuesta de Atlas y terminaron llorando y victimizándose por un post de una twittera que mencionó a la hija de Paloma sin agredirla. Mencionarla no fue juzgarla. Creyeron que salir con el libreto de “con mi hija no se meta” o “con mi familia no se meta” les iba a rescatar votos.
Activaron otra vez la primera línea de ataque encabezada por Uribe y su hijo, luego a sus bodegueros y, por supuesto, a la candidata. Todo perfectamente coordinado para manipular, descontextualizar y cambiar la conversación.
Mientras tanto, ayer asesinaron a un militante de Abelardo. Entre la alegría por la encuesta y la tristeza por ese crimen, también toca desmontar esta narrativa tramposa de uribistas y palomos que pretenden posicionarse a punta de mentiras y manipulación.
Seguiremos exponiendo sus mentiras. Y seguirán perdiendo votos.
Los hijos y la familia no se instrumentalizan en política.
El periodismo centralista y la rancia derecha de los de siempre, construyendo una vez más enemigos morales. No son capaces de enfrentar adversarios en condición de igualdad, por lo tanto hay que crear prontuarios, vender que es el otro quien divide, implantar la idea de que es peligroso.
Todo, al final, está reducido a un solo miedo, el de ellos, a que no los tengan en cuenta, a que dejen de ser referencia para todos los cargos y todas las opiniones, a que el otro país, el de las periferias, se los quite de encima de una vez por todas.
Tienen la nostalgia de las épocas en que la primera página de El Tiempo o El Espectador, decían quién era el candidato por el que él país debía votar. Se declara sorprendido en una columna don Felipe López caballero, antiguo dueño de Semana e hijo de expresidente, al señalar que Abelardo de la Espriella debe tener alguna cualidad oculta, que él mismo no identifica, para haber conectado de la forma en que lo ha hecho con los electores. Ese disfraz de halago, no es más que otro insulto elitista y excluyente, una obsecuencia barata que no disimula por más que lo intente, que su sorpresa solo remite a que un costeño, además de inteligente, exitoso y con carácter, ha sido escogido por el país que ellos antes dominaban, y más doloroso aún, sin consultárselos. Que desesperados lucen, que poquita cosa se ven. Estos días que faltan antes de primera vuelta, harán uso de lo que sea para que Abelardo no tenga cupo en la segunda. Al final, siempre les queda Cepeda, porque entre la dirigencia andina, con su prensa adoquinada, y un comunista cachaco, siempre el enemigo común, es el outsider que viene de las regiones. “El provinciano, ala, tan chirriado que cree que puede ser presidente sin nosotros”.
Ya verán que si.
JCGR
Como mujer, me niego a aceptar que la firmeza de un candidato sea etiquetada como "violencia" solo porque su interlocutora es mujer. Es una manipulación baja usar nuestro género como un escudo para evitar que un hombre con carácter responda de frente y sin filtros.
El respeto de Abelardo de la Espriella por las mujeres es incuestionable y está probado con hechos:
Él fue quien asumió la defensa de la familia de Rosa Elvira Cely, dándole voz cuando el Estado intentó culparla por su propia tragedia. Él fue quien luchó junto a Natalia Ponce de León hasta lograr una condena histórica que hoy castiga con severidad los ataques con ácido. Esas son las batallas que demuestran quién valora de verdad la vida y la dignidad de la mujer en este país.
No confundan la caballerosidad con debilidad. Abelardo nos respeta tanto que nos trata como profesionales capaces de sostener un debate de alto nivel, sin condescendencias. Él confronta a quien lo ataca, sin importar su sexo, y eso es lo que Colombia necesita: un liderazgo coherente que no se arruga ante nadie.
Basta de usar el género para hacer política. Yo estoy con el hombre que nos ha defendido en los tribunales y que ahora va a defender a todo el país.
¡A PONERLE LA RAYA AL TIGRE Y GANAR EN PRIMERA VUELTA! 🐯🇨🇴👊
Tanto mierdero porque le dijeron a una periodista que se documente sobre el tema con el que tira a corchar a un entrevistado.
La inmaculada Malú, tacó burro. Ya, dejen el Show Caracol.
Los periodistas deben entender que cuando formulan preguntas sesgadas e injuriosas es una falta de ética profesional, y en esas circunstancias lo más lógico es que reciban respuestas con carácter y firmeza. Vamos a elegir a Abelardo porque dice la verdad sin tibieza.
Era necesario que alguien con influencia nacional, como la tiene un candidato presidencial, les recordara a muchos periodistas algo elemental de su oficio. Buscar la objetividad dentro de los hechos no les concede el papel de jueces, fiscales o interrogadores judiciales.
El periodismo tiene una enorme responsabilidad, pero no concede superioridad moral, política ni humana sobre las personas a las que entrevistan y mucho menos concede impunidad para reemplazar la verdad con el espectáculo de la arrogancia.
Preguntar con firmeza es periodismo. Creerse por encima del entrevistado es otra cosa.
#Analisis.
En una contienda electoral hay situaciones que pesan negativamente. Muchos señalan estas acciones de Paloma y el Centro Democrático:
-No aceptaron la propuesta de Abelardo en diciembre pasado para hacer una encuesta que definiera entre ellos.
-Lo de la medición con María fernanda Cabal y Paloma Holguín no salió bien.
-La expulsión de Miguel Uribe tampoco salió bien.
-Se metieron en una consulta con candidatos de baja aceptación electoral.
-Permitieron a sus aliados de consulta que atacaran desmedidamente a Abelardo.
-La escogencia de Oviedo por cálculo electoral, las contradicciones ideológicas de Oviedo con Paloma y el rechazo de Oviedo al expresidente Uribe.
-Los ataques del expresidente Uribe y el de sus hijos a Abelardo, que ha sido su abogado y amigo de muchos años.
-La entrevista de Paloma, dubitativa en la extradición de Petro y la negativa a declarar apoyo a Abelardo en segunda vuelta.
-El recibo sin filtro de todas las estructuras políticas.
Las paradojas de la vida: me acusan de guerra sucia en la campaña. Si publicara la información que me llega, acompañada de chats y conversaciones entre uno de los más detestables y corruptos funcionarios de Petro y cierta campaña, haciendo la politiquería de siempre, de seguro sería un gran escándalo.
No me gusta la propaganda negra porque no trae victoria con honor. Yo siempre he luchado con todas las armas sobre la mesa. En política se derrota al contradictor con votos, sin artilugios y sin engañar al elector; conmigo, lo que ven es lo que hay.
Por eso, este 31 de mayo, adelantemos la segunda y ganemos en primera: raya y tigre; en primera no se falla.
¡Firme por la Patria! (A. D. L. E.) 🇨🇴🐅
El “centro político” no es una posición, es la total ausencia de ella. En política, moverse implica definirse. Si te inclinas hacia un lado del espectro, comienzas siendo moderado, de tal suerte que a medida que avanzas, te vuelves extremo. Ocurre por igual en la izquierda que en la derecha. Por eso quien dice estar en el centro no fija rumbo, no asume posiciones propias y termina guiándose por el cálculo personal de quedar bien.
El engaño del centro es que se vende como punto medio razonable, pero en la práctica ha sido otra cosa, refugio de quienes no quieren asumir el costo de definirse, de quienes prefieren moverse según la conveniencia, sin incomodar y sin comprometerse.
El centro ha sido capturado muchas veces por sectores moderados de izquierda para evitar ser identificados en esa franja. Y también hay que decirlo, por una derecha temerosa que se siente más cómoda renunciando a sus principios para agradar o para no confrontar.
Pongamos ejemplos.
En un tema tan sensible como el aborto, la izquierda, desde la más moderada hasta la más radical, valida que una mujer pueda decidir sobre la vida que lleva en su vientre. En la derecha, los moderados aceptan las excepciones legales vigentes, mientras que la derecha más radical defiende la vida en cualquier circunstancia.
¿Dónde queda la posición del centro?.
Otro tema, el de la propiedad privada. La izquierda plantea su función social y redistributiva, y en su versión más extrema justifica la expropiación. La derecha comedida propone reformas de tierras y acceso a la propiedad, mientras que la derecha más dura la defiende como un principio fundamental inalienable. ¿Cuál es la posición del centro?.
En materia de orden público, la izquierda más ligera tolera y promueve manifestaciones y otras formas de protesta que terminan en bloqueo y vandalismo. La extrema izquierda se siente cómoda con las estructuras criminales ligadas al narcotráfico, el secuestro y la extorsión. La derecha moderada respalda a la fuerza pública y el porte legal de armas. La derecha más radical promueve el uso amplio de la fuerza y la confrontación directa contra cualquier insurgencia.
¿Dónde está la posición del centro?.
Así podría seguir sumando temas controversiales hasta hacer evidente una sola verdad, que la mayoría de los ciudadanos tenemos posiciones que pueden inclinarnos a la izquierda o a la derecha, en grados distintos, cuando hay que decidir en la vida real sobre aquello que nos afecta directamente. Nadie se queda en el centro.
El centro ha resultado muy útil como espacio donde se refugia la ambigüedad, vendiéndola como moderación.
Ahora bien, cada quien puede auto definirse como prefiera, faltaba más. Pero somos muchos los que consideramos y preferimos a quienes se asumen con claridad como moderados o radicales, de izquierda o de derecha— que quienes se esconden en un centro que en la práctica no es nada.
De colofón, no hay un solo candidato presidencial o vicepresidencial en Colombia, por más que quieran aparentar, que cuando hable no se le perciba en qué lado de la banda juega. Ninguno es el centro, y si no me creen, simplemente escúchenlos.