Con el tiempo aprendes que no puedes ayudar a todos, que hay personas que simplemente no quieren ser ayudadas. Aprendes a ahorrarte palabras, a no responder cada cosa que escuchas. Aprendes a evitar personas, a evitar lugares, a usar tu energía en lo que realmente te suma…
Tengo una habilidad increíble para fijarme en personas con apego evitativo, aún cuando yo tengo apego ansioso. Definitivamente lo que me gusta es sufrir.