Ayer el Gobierno salió en tromba a decir que habían bajado la deuda y que eso demostraba su gran gestión y que qué bien los socialistas como llevan la economía. Pues bien:
1) Cuando llegó Sánchez al poder, la deuda estaba en el 97% sobre el PIB. Hoy es 10 puntos superior.
2) La deuda no ha parado de aumentar ningún año desde que es Presidente. En concreto la ha aumentado en 371823 millones.
3) El aumento de la deuda respecto al resto de países de Europa ha sido el doble: Sánchez la ha aumentado un 15% mientras Europa un 7,5%.
4) Este aumento de la deuda coincide además con un brutal aumento de la presión fiscal en España, que ha aumentado hasta situarse por encima de la media de la OCDE y que sube mucho más que el crecimiento económico.
5) A pesar del aumento de la presión fiscal, el gasto de dinero público se ha disparado todavía más, aumentando dicha deuda: recaudamos más que nunca, pero gastamos más dinero todavía.
6) Dicho aumento de la presión fiscal y del gasto público no ha supuesto ninguna mejora en nuestros servicios públicos: la Educación ha tenido el peor resultado de los últimos años, la Sanidad ha aumentado tiempos de espera; la gestión de los Ministerios es completamente deficiente, con burocracia lenta e ineficaz (especialmente la Seguridad Social de Escrivá, el cita previa) y las fuerzas de Seguridad del Estado carecen de medios para luchar contra los delincuentes.
7) La deuda de la Seguridad Social, por otra parte se ha doblado, llegando a los 116000 millones, a pesar de los supuestos “récords de empleo” y también a pesar del aumento de las cotizaciones que ha ido aprobando Escrivá.
En resumen, la deuda aumenta desde que está Sánchez, a pesar del aumento brutal de la presión fiscal. Este aumento de la deuda no ha mejorado los servicios públicos, más bien el contrario. Hoy tenemos un país más pobre, endeudado y peor gestionado que hace 6 años, a cambio de pagar más impuestos que nunca.
Una gestión impecable, sin duda.
El discurso de Pedro Sánchez hoy es la mayor demostración de desvergüenza y falta de escrúpulos que le he visto nunca. Y mira qué tiene hemeroteca.
Dice primero que ellos ya sabían que habría que amnistiar a todos los golpistas y corruptos (cosa que ha negado reiteradamente) pero que ya pensaba hacerlo si eso más adelante.
Pero claro, que ahora le hace falta para gobernar y que por eso, pues lo hace ahora, aunque hubiera dicho repetidamente que no lo haría.
Después, se desdice, diciendo que lo hace en realidad por España. Debe ser que considera que España es él.
Y termina, sin cortarse, con una sonrisilla, sentenciando: de la necesidad hay que hacer virtud.
Y los socialistas aplaudiendo con las orejas en pie, (fijaos cómo Vara, tan crítico hasta que le dio un carguito, es el que aplaude con más fervor) este discurso de vergüenza y oprobio para todo el país y la democracia.
Rocío Monasterio: “Si la gente quiere vernos jugar al fútbol, pues la gente irá a los estadios y pagará esa entrada. Si la gente prefiere ver a hombres jugar a fútbol, pagará más por ir a ver tíos al fútbol que tías. Ya está, no pasa nada. ¿Porqué tienen que forzar una igualdad hinchando con recursos públicos la promoción de algo que quizás no interesa tanto?”