La Revolución sigue su marcha indetenible porque cuenta con una dirección y un pueblo entero unido y decidido a vencer en su lucha por los más altos y sagrados valores humanos.
#CubaEstáFirme
#Cuba celebró el 95 cumpleaños del General de Ejército, símbolo intocable de un país que lo quiere y lo defiende. En la jornada, presidida por Raúl y Díaz-Canel, se rindió homenaje al Ministerio del Interior en su 65 aniversario
“Lo que no entenderán jamás los enemigos es que precisamente esta identificación estrecha e indisoluble entre el pueblo y los combatientes es lo que hace superior a nuestras fuerzas e impenetrable nuestra defensa”.
Felicidades a los valerosos miembros del @minint_cuba
“Lo que no entenderán jamás los enemigos es que precisamente esta identificación estrecha e indisoluble entre el pueblo y los combatientes es lo que hace superior a nuestras fuerzas e impenetrable nuestra defensa”.
Felicidades a los valerosos miembros del @minint_cuba
El pueblo de #Cuba ha sabido ser fiel a su estirpe mambisa, derrochando patriotismo, heroicidad y valentía.Hoy, nuevamente en la Tribuna Antimperialista, se reafirma que #LaPatriaSeDefiende.#RaúlEsRaúl
La supuesta acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, que ha pretendido fabricar el gobierno de EEUU, deja al descubierto la falta de argumentos para sostener sus ataques contra #Cuba y su incapacidad, pese a todas las sanciones, de doblegarnos.
#CubaEstáFirme
🇨🇺| Presidente @DiazCanelB:
Como jefe guerrillero y estadista, ganó el amor de su pueblo, a lo que se suma el respeto y admiración de otros líderes de la región y el mundo. Esos valores son su mejor defensa y un escudo moral, frente al ridículo de menoscabar su talla de héroe.
La pretendida acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, que acaba de comunicar el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo.
Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a #Cuba.
EE.UU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate, en 1996.
Sabe bien, porque sobran evidencias documentales, que no se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional, como sí vienen haciendo fuerzas militares estadounidenses, con sus fríamente calculadas y abiertamente publicitadas ejecuciones extrajudiciales sobre embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico.
El 24 de febrero de 1996, Cuba actuó en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones de nuestro espacio aéreo por connotados terroristas, de lo cual la administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de ocasiones, pero hizo caso omiso de las advertencias y permitió las violaciones.
La altura ética y el sentido humanista de su obra, derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el General de Ejército Raúl Castro. Como jefe guerrillero y como estadista, ganó el amor de su pueblo, a lo que se suma el respeto y la admiración de otros líderes de la región y del mundo. Esos valores son su mejor defensa y un escudo moral, frente al ridículo intento de menoscabar su talla de héroe.
#RaúlEsRaúl
Esteban Lazo: «Rechazamos calumnias del Gob. de EE.UU. que forman parte de su retórica anticubana de agresión contra nuestro pueblo. Raúl, no solo es el líder de la Revolución Cubana; es un referente ético, de patriotismo y con un lugar imperecedero en la historia de la Patria»
El Gobierno Revolucionario condena en los términos más enérgicos la canalla acusación del Dpto. de Justicia de EE.UU anunciada este 20 de mayo y pregonada durante varias semanas contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana.
https://t.co/Y03iRho3Ev
El General de Ejército Raúl Castro Ruz encarna la esencia más genuina de la Revolución cubana gracias a su capacidad de liderar desde la modestia y el ejemplo personal. Su trayectoria ha sido una lección ininterrumpida de fidelidad a #Cuba y a Fidel, no como un acto de adhesión acrítica, sino como un compromiso profundo que lo ha llevado a estar siempre donde la Patria lo ha requerido. Su grandeza no ha necesitado estridencias ni reflectores; se manifiesta en la forma natural con que asumió las más altas responsabilidades, anteponiendo la obra al protagonismo y demostrando que el poder solo cobra sentido cuando se ejerce como un servicio al pueblo.
Raúl ha sabido cultivar una sensibilidad humana excepcional, expresada en su extraordinaria capacidad para escuchar. No se trata de una escucha formal, sino de aquella que indaga, anota, recuerda y actúa, lo que lo ha llevado a promover el pensamiento crítico dentro de la Revolución. Él entiende que una obra revolucionaria solo se fortalece cuando es capaz de examinarse a sí misma, rectificar errores y abrir espacios al diálogo sincero. Por eso, el amor del pueblo cubano hacia Raúl no necesita ser decretado: nace del reconocimiento cotidiano de un dirigente que ha mantenido los pies y el oído pegados a la tierra que tanto ama, un cariño construido en décadas de entrega silenciosa y en gestos pequeños que la memoria popular atesora con gratitud.
Por todo ello, el pueblo cubano tiene la certeza absoluta de que defenderá la integridad física, ética y el legado de Raúl a cualquier precio. Defender su legado implica asumir la continuidad de la Revolución, la actualización del modelo económico sin perder la esencia socialista, la formación de nuevas generaciones y la enseñanza fundamental: que se puede ser revolucionario con firmeza, con crítica constructiva y con lealtad inquebrantable al pueblo.
El General de Ejército Raúl Castro Ruz encarna la esencia más genuina de la Revolución cubana gracias a su capacidad de liderar desde la modestia y el ejemplo personal. Su trayectoria ha sido una lección ininterrumpida de fidelidad a #Cuba y a Fidel, no como un acto de adhesión acrítica, sino como un compromiso profundo que lo ha llevado a estar siempre donde la Patria lo ha requerido. Su grandeza no ha necesitado estridencias ni reflectores; se manifiesta en la forma natural con que asumió las más altas responsabilidades, anteponiendo la obra al protagonismo y demostrando que el poder solo cobra sentido cuando se ejerce como un servicio al pueblo.
Raúl ha sabido cultivar una sensibilidad humana excepcional, expresada en su extraordinaria capacidad para escuchar. No se trata de una escucha formal, sino de aquella que indaga, anota, recuerda y actúa, lo que lo ha llevado a promover el pensamiento crítico dentro de la Revolución. Él entiende que una obra revolucionaria solo se fortalece cuando es capaz de examinarse a sí misma, rectificar errores y abrir espacios al diálogo sincero. Por eso, el amor del pueblo cubano hacia Raúl no necesita ser decretado: nace del reconocimiento cotidiano de un dirigente que ha mantenido los pies y el oído pegados a la tierra que tanto ama, un cariño construido en décadas de entrega silenciosa y en gestos pequeños que la memoria popular atesora con gratitud.
Por todo ello, el pueblo cubano tiene la certeza absoluta de que defenderá la integridad física, ética y el legado de Raúl a cualquier precio. Defender su legado implica asumir la continuidad de la Revolución, la actualización del modelo económico sin perder la esencia socialista, la formación de nuevas generaciones y la enseñanza fundamental: que se puede ser revolucionario con firmeza, con crítica constructiva y con lealtad inquebrantable al pueblo.
El Gobierno Revolucionario condena en los términos más enérgicos la canalla acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunciada este 20 de mayo y pregonada durante varias semanas contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana.
El gobierno de los Estados Unidos carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción. Se trata de un acto despreciable e infame de provocación política, que descansa en la manipulación deshonesta del incidente que llevó al derribo sobre el espacio aéreo cubano, en febrero de 1996, de dos aeronaves operadas por la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, cuya reiterada violación del espacio aéreo cubano con fines hostiles era de ostensible dominio público.
El gobierno estadounidense, además, desvirtúa otras verdades históricas sobre el hecho que utiliza como pretexto. Omite, entre otros detalles, las múltiples denuncias formales presentadas por Cuba en aquel período ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) y la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), sobre las más de 25 violaciones graves y deliberadas del espacio aéreo cubano que ejecutó la citada organización entre 1994 y 1996, en abierta transgresión de las leyes internacionales y la propia legislación estadounidense.
Ignora también las advertencias públicas y oficiales emitidas por las autoridades cubanas sobre la inadmisibilidad de tales violaciones de su espacio aéreo y los mensajes de alerta trasladados directamente al presidente de los Estados Unidos sobre la gravedad y posibles consecuencias de tales transgresiones.
La respuesta de Cuba ante la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad.
Estados Unidos, que ha sido víctima del uso de la aviación civil con fines terroristas, no permite ni permitiría la violación hostil y provocadora de aeronaves extranjeras sobre su territorio y actuaría, como lo ha demostrado, con el uso de la fuerza.
La inacción del gobierno estadounidense ante las alertas trasladadas entonces por Cuba, dejó en evidencia su complicidad con la planificación y ejecución desde su territorio de acciones violentas, ilegales y de carácter terrorista contra el gobierno y pueblo cubanos, una práctica reincidente y sistemática desde el triunfo de la Revolución hasta hoy.
Resulta de gran cinismo que formule esta acusación el mismo gobierno que ha asesinado a cerca de 200 personas y destruido 57 embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, lejos del territorio de los Estados Unidos, con el uso desproporcionado de la fuerza militar, por supuestos vínculos con operaciones de narcotráfico nunca demostrados, lo que califica como crímenes de ejecuciones extrajudiciales, acorde con el Derecho Internacional y asesinatos, según las propias leyes estadounidenses.
Esta acusación espuria contra el Líder de la Revolución Cubana, se suma a los intentos desesperados de elementos anticubanos por construir una narrativa fraudulenta en el esfuerzo por justificar el castigo colectivo y despiadado contra el noble pueblo cubano, mediante el reforzamiento de las medidas coercitivas unilaterales, incluyendo el injusto y genocida bloqueo energético y las amenazas de agresión armada.
Cuba ratifica su compromiso con la paz y la firme determinación de ejercer el derecho inalienable a la legítima defensa, que reconoce la Carta de las Naciones Unidas.
El pueblo cubano reafirma la decisión inconmovible de defender la Patria y su Revolución Socialista y, con la mayor fuerza y firmeza, su respaldo irrestricto e invariable al General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución cubana.
Patria o Muerte, Venceremos.
La Habana, 20 de mayo de 2026.