Días después, lo fusilaron. Despojado hasta de su humanidad. Lo tiraron a una fosa común en el Cementerio de San Rafael, junto a miles de malagueños que soñaban con una Andalucía más justa. Víctimas de la represión franquista. Cuántas historias como esta siguen enterradas?
Hoy, 28F, Día de Andalucía, quiero contarte una historia que duele pero inspira. La de un andaluz olvidado, como tantos. Sebastián Bravo López, mi bisabuelo político. Un jornalero que soñó con tierra y libertad... y pagó con su vida. ¿Querés saber por qué? Sigue el hilo. #Memoria
Pero llegó el horror. Hace exactamente 89 años, el 28 de febrero de 1937, lo detuvieron. ¿Su "delito"? Pensar diferente. Pedir tierra y libertad para los suyos. En plena Guerra Civil,tras la caída de Málaga, sus ideas eran una amenaza para los represores. Lo encerraron sin piedad
Una fiesta exclusiva en una azotea, mientras en el horizonte hay guerra. Una alegoría del mundo moderno: privilegios y tragedia conviviendo en la misma escena.
La burbuja del confort puede estar a metros del abismo. Pero mientras no nos toque directamente, seguimos bailando.
De las más de 12.000 viviendas turísticas restantes que hay en la ciudad de Málaga nuestro alcalde no dice absolutamente nada, porque no molesta a ricos con pisos de más de un millón de euros, sino a curritos y vecinos de toda la vida.
Acabo de escuchar por la calle a unos que se van a comer “pescaditos fritos” al chiringuito, y me han entrado ganas de levantar un muro en Despeñaperros.
Me niego a que mi cultura sea un disfraz.
Andalucía se está convirtiendo en un parque de atracciones para turistas. Nuestra feria es solo un decorado y el único papel de los andaluces es servir copas y tocar palmas.