Que pelotudez que los niños tengan que ser del mismo club que sus padres. Mis hijos tendrán libertad absoluta de elegir entre San Martin o vivir debajo de un puente.
Lo choto que tenes que ser para cuestionar todo el tiempo a una persona que te brinda su ayuda aún pasando un mal momento. Nunca más nadie me va a trapear ni menospreciar lo mío.
La depresión de los 25/30 es entender que nadie viene a rescatarte.
Ni una pareja, ni un trabajo, ni un golpe de suerte.
Sos vos, con lo que hiciste y con lo que no.