He pasado dos meses fuera del país, en diferentes ciudades, culturas, religiones. Temo decirles que “la fama” de México de ser un país de alegría, de playas, de música, de cerveza y de una vasta cultura han cambiado por la imagen de una nación de narcos y de guerra.
Me duele.
Hay que felicitar a las autoridades y en especial al juez federal que ha ordenado prohibir el asesinato de toros en la Plaza México. Una actividad sangrienta, vil, dolorosa, ruin que lo único que descubre es la inmundicia del ser humano…
A los “periodistillas” taurinos que me mandan mensajes para amenazarme.Esta es mi dirección:
Loma Linda 328 Col Lomas de Vistahermosa 05100 Alcaldía de Cuajimalpa Cd de México.
Ahí los espero. Vengan con su trajecito de licra y luces, su espada y sus banderillas…
A la orden.
La Plaza de toros México debe desaparecer como tal. A esa crueldad,salvajismo y abuso van unos cuantos viejitos anticuados,con su puro en la boca, a lucirse en el “tendido” y a brindar por la muerte de un ser vivo.Son unos insensibles, idiotas,por no llamarles de otra forma…
Me tiene sin cuidado lo que piensen algunos defensores (cobardes) de una práctica sangrienta como “la fiesta de los toros”. Tengo claro lo que son y cuales son sus valores morales. Sigo pensando que no deberían existir. Así que ándense con cuidado cuando me tengan de frente…