Algo que me gusta del mundial es que me permite llegar a casa prender la tele y ver un partido de fútbol sin pensar en otra cosa, o sea, ser un chabón promedio un mes cada cuatro años.
Que orgullo el feminismo argentino que esta efectivamente en todos lados. En el stream más visto y en el más de nicho, en las artistas independientes y en las más escuchadas, en las aulas y en las calles, en las oficinas y en tu casa. Somos y estamos, aunque les pese a muchos.