Extraño la irreverencia y lo incorrecto. El mundo se ha vuelto demasiado sensible e intolerante, pero sobretodo aburrido. Las personas temen ser juzgadas.
Aplaudo a quienes se expresan sin miedo a ser señalados.
No monopolices tu interacción con los demás. A la gente le gusta ser escuchada e intercambiar ideas y formas de pensar de manera equilibrada en una conversación.
Si quieres cambiar de nivel, tienes que saber que hay que ser estrictamente selectivo con las personas que te rodean. Cuesta aceptar que has estado rodeado de gente chafa durante gran parte de tu vida.