@muchapaya No se en la España Super-woke de hoy en día, pero aquí en RD te darían una sola patada en el culo al presentar semejante “trabajo” jajajajaja
@muchapaya En adicional; esos tres “españoles” muy probablemente no sean españoles blancos…
Y todo eso que mencionas deberías decirtelo a ti misma, que sueles (salvo esta ocasión) no mencionar el origen del violín cuando se trata de un negro o marron, solo cuando es blanco.
Zorra.
La democracia liberal es un régimen político propio del Tercer Mundo, inferior, que embrutece a las ciudadanías. Participar activamente en semejantes regímenes debería ser objeto de repudio y considerarse una forma prehistórica de organizar una comunidad sociopolítica.
Cuando se habla de «Tercer Mundo» no se alude solo a un criterio económico, sino a un estadio civilizatorio: el de las sociedades donde las instituciones son apéndices del capital, la soberanía popular es una ficción escenificada cada cuatro años y el disenso se neutraliza mediante el espectáculo mediático.
La democracia liberal, lejos de ser la «culminación de la historia» que proclamaron algunos, es un sistema de domesticación avanzada: reduce la política a gestión administrativa, la participación a voto rutinario y el conflicto social a bandazos entre facciones que defienden el mismo programa de fondo —la acumulación privada y la financiarización de la vida—.
Su inferioridad no es opinable, sino estructural. Mientras que otros modelos —pasados o por venir— conciben la política como un espacio de deliberación sustantiva y transformación colectiva, el liberalismo la vacía de contenido ético y la convierte en un mercado de promesas incumplibles.
El ciudadano, entonces, no es un sujeto activo de su historia, sino un consumidor pasivo de opciones prefabricadas; su inteligencia cívica se atrofia, su capacidad de autogobierno se delega y su dignidad se mide por su solvencia, no por su palabra. Eso es embrutecimiento en estado puro: la pérdida gradual de la facultad de pensar lo común al margen de lo que dicta el interés privado.
Participar en ese simulacro no es un deber cívico, sino una complicidad con la farsa. Quien acude a las urnas, quien milita en un partido del sistema, quien legitima con su presencia el ritual de la alternancia, está refrendando tácitamente que la política se ha reducido a una técnica de administración de la desigualdad.
La democracia liberal es, sencillamente, el fósil del siglo XX al que todavía nos aferramos por inercia, por miedo o por falta de imaginación, pero que ningún proyecto emancipatorio digno de ese nombre debería reivindicar, sino enterrar.
Muchos occidentales parecen no entender lo que implica vivir en un país occidental. La principal función del residente de un país occidental es servir al capital. De ahí que cualquier ciudadano sea reemplazable por un tercermundista. La nacionalidad es un bien mercantilizado.
En el capitalismo occidental avanzado, el ciudadano no es un fin en sí mismo, sino un medio para la reproducción del capital. La movilidad laboral, la desregulación y la externalización productiva convierten al trabajador local en un insumo más, sujeto a obsolescencia si un inmigrante del Tercer Mundo global ofrece menor costo o mayor flexibilidad.
La nacionalidad, entonces, deja de ser un vínculo identitario o de derechos inalienables y se transa como un activo: visas para inversores, pasaportes dorados, programas de residencia por talento o por mano de obra barata, todo cotiza en bolsa.
El ciudadano medio no es soberano, sino un recurso humano cuyo valor se mide en productividad y consumo; su protección social, sanidad o educación se recortan si afectan la competitividad empresarial.
En esa lógica, el Estado actúa como gestor de la fuerza de trabajo global, no como garante de una comunidad política, y la pertenencia se vuelve funcional y desechable, mercancía que se compra, se vende o se subcontrata según la tasa de ganancia.
@muchapaya Que bueno que te paso esto, ZORRA. Muy probablemente de haber sido un genuino menor de edad, pero español blanco (valga la redundancia) no lo habrías intentado ayudar en absoluto.
Folla moros.
¿Ha muerto el capitalismo a manos del tecnofeudalismo? Yanis Varoufakis afirma que ya no vivimos bajo la lógica del capital, sino bajo el dominio de "señores feudales digitales". No. El capitalismo no ha muerto; solo se ha armado con algoritmos. 1/10
A diario nos venden el relato del progreso tecnológico y la eficiencia. Pero si observas los almacenes de Amazon o las plataformas de delivery, verás q la maquinaria utilizada no es para aliviar el desgaste del trabajador, sino para confiscar los poros d la jornada de trabajo.1/9
🇨🇳
���¿Evergrande? Liquidado.
—¿Su dueño? Cadena perpetua.
—¿Los activos de su dueño? Expropiados y usados para reparar a la gente que estafó.
—¿Quién vive en una democracia? Los chinos. Tú no.
@solarpaulo307@Mella10G Te callaron la boca…y uno mismo de los tuyos. Se necesita ser idiota para creer en el PIB que informa el gobierno cubano (pero aún más idiota se necesita para creer que el PIB y PIB per capita por sí solos son grandes indicadores de “bienestar”).
Te despiertas, vendes 8 horas de tu vida por un salario con el que apenas paga la renta y pasas el resto del día consumiendo cosas que no necesitas para olvidar que existes. No estás cansado. Estás alienado. El problema no es tu salud mental individual: es el capitalismo. 1/10
Occidente ha renunciado al trabajo, pero no a sus resultados. Quiere casas, carreteras, comida barata, paquetes en 24 horas, hospitales, tecnología y ciudades impecables; simplemente prefiere que todo eso lo haga otro.
Si el trabajo puede esconderse, se manda a Asia. Si no puede moverse, se trae al trabajador: latinos, indios, filipinos o africanos para construir, limpiar, cuidar, conducir, reparar o servir. El trabajo duro se ha vuelto casi una actividad tercermundista: indispensable para sostener el nivel de vida occidental, pero indigna de quien disfruta de él.
Así nace una sociedad que desprecia precisamente aquello que la mantiene en pie. No ha superado el trabajo; lo ha apartado de su vista. Occidente no dejó de necesitar obreros: decidió que era mejor que fueran extranjeros.
Este es el acuerdo tácito que mantiene en pie a cualquier democracia liberal occidental.
El capitalismo es una forma de organizar la vida para colonizarla. No busca únicamente extraer plusvalía en la fábrica o la oficina; necesita convertir cada minuto de tu vida, tu salud mental y tus relaciones humanas en mercancía. 1/7
Viatge low cost a Mallorca. 60 euros en un dia entre dos. D'aquests 60, quants queden realment a Mallorca?
Només respostes incorrectes! Però supòs que viure des turisme també deu ser això...
Today's hero against gentrification. Well done!
Mass tourism needs to perceive hostility; how it displaces locals and disrupts their lives. This kind of disrespectful visitors must feel permanently unwelcome.
Visca Catalunya lliure (de turistificació)!
El mito neoliberal que sostiene que "los trabajadores no arriesgan capital y cobran igual aunque la empresa pierda plata" es una de las coartadas ideológicas más eficaces del capitalismo contemporáneo. 1/12