@7vecesEspartano@Weiss24305012@moa_pio@RafaCG63 Cuánto odio hacia el que viene a difundir el evangelio.
No eres católico seguramente.
Pero Dios te ama igual que a toda su obra.
Alégrate de vivir.
No faltes al respeto al sucesor de Pedro.
Buenas tardes
@sanketon2 Sí, así es. Un día te ves diciéndote voy a llamar a... Y de repente reaccionas y cierras los ojos. Y una lágrima ligera cae sobre una sonrisa sinceramente fingida.
@Malagaconacento@angelescalera60@ArchivoFotoUMA Gente sentada en la puerta. Gente yendo y viniendo. Ya hay coches, lo conozco sin coches.
Echo en falta niños, estarían en la escuela.
Esa tapia hace mucho que no existe.
@thealepalombo Hola, precioso recorrido por España. Yo que soy andaluz te propongo las ciudades de Antequera, el barroco; Ubeda y Baeza, el renacimiento; Ecija, la de las siete torres; Puente Genil acariciaba por el río; Osuna y Estepa, la historia inabarcable; Lucena, la perla de Sefarad;
Una escena poderosa en La Odisea ocurre cuando Odiseo finalmente regresa a Ítaca después de veinte años de guerra y deambular.
Uno esperaría que la historia terminara con celebración, con el héroe volviendo a casa, la familia reunida y el orden restaurado.
Homer hace algo mucho más extraño.
Odiseo llega disfrazado de mendigo, porque Atenea le advierte que el palacio ha sido tomado por más de cien pretendientes que han estado viviendo allí durante años, comiendo su comida, bebiendo su vino y presionando a su esposa Penélope para que se case con uno de ellos.
Ellos creen que Odiseo está muerto y, en sus mentes, el reino ya les pertenece.
Así que el rey de Ítaca camina por sus propios salones vestido con harapos, mientras los hombres que están robando su casa se sientan cómodamente en sus mesas. Se burlan de él, le lanzan sobras y uno de ellos incluso lo golpea… y Odiseo lo soporta.
Esa es la parte más notable, porque el mismo hombre que cegó al Cíclope y sobrevivió veinte años de desastres ahora permanece en silencio mientras extraños lo insultan en su propia casa. Homero nos dice que su corazón arde dentro de su pecho y que quiere atacarlos de inmediato, pero se contiene y espera.
En lugar de atacar, Odiseo estudia la sala cuidadosamente. Cuenta a los hombres, observa sus hábitos y, en silencio, identifica qué sirvientes siguen siendo leales y cuáles lo han traicionado.
El héroe de La Odisea hace algo que la mayoría no puede: retrasar la venganza hasta que llega el momento adecuado.
Finalmente, Penélope anuncia una competencia y saca el gran arco de Odiseo, declarando que se casará con el hombre que logre tensarlo y disparar una flecha a través de doce cabezas de hacha alineadas.
Uno por uno, los pretendientes lo intentan y fallan, porque ninguno puede siquiera doblar el arco. Entonces el mendigo pide intentarlo. Al principio se ríen, pero finalmente le entregan el arco.
Odiseo lo toma en sus manos y lo tensa sin esfuerzo. Homero dice que el sonido de la cuerda al tensarse resuena en el salón como el canto de una golondrina.
Luego coloca una flecha y la dispara limpiamente a través de las doce hachas.
En ese instante, el mendigo desaparece. Odiseo gira el arco hacia los pretendientes y revela quién es.
Lo que sigue es una de las escenas más brutales de la literatura griega.
Las puertas se sellan y los pretendientes se dan cuenta demasiado tarde de que están atrapados dentro del salón. Odiseo, su hijo Telémaco y dos sirvientes leales comienzan a matarlos uno por uno.
No hay escape.
No hay misericordia.
No hay negociación.
Los hombres que pasaron años consumiendo la casa de otro… mueren dentro de ella.
Es un final violento, pero Homero quiere que entiendas algo importante.
El verdadero peligro para Odiseo nunca fueron solo los monstruos o las tormentas en su largo viaje de regreso.
Fue la posibilidad de que alguien más ocupara su lugar mientras él estaba ausente.
Cuando Odiseo finalmente regresa, le recuerda a todos en Ítaca una verdad simple:
Un hombre no es realmente dueño de su hogar…
si no está dispuesto a luchar por él.
@SumaYVive En completo acuerdo con su abuela. Pero para no tener stress hay que tener sabiduría. La sabiduría que ahora la física cuántica nos enseña.
Todo es vibración. La materia es vibracion. La realidad son ondas vibracionales.
Su abuela lo sabía. Vibraba en la onda natural.