me quedan los consejos de mi madre: Hijo mio de esta tú sales porque tú eres bueno, Dios te tiene deparado algo muy grande mi amor de madre lo sabe, sigue mis consejos...
Sigo buscando razones para seguir adelante, a veces cuesta, pero confío en que saldré de cada tristeza. Ahora sé que es necesario alejarme de personas, olvidar a quienes ya me olvidaron y no detenerme en cumplir mis sueños. Los malos días no son eternos y pronto encontraré la calma que tanto anhelo.