Un dólar barato suena a alivio en el bolsillo, pero para la economía real es un veneno de efecto lento. Cuando el peso se revalúa, las importaciones se abaratan y la inflación se contiene, pero ese alivio es un espejismo. Entre enero de 2025 y julio de 2026, el dólar pasó de $4.409 a $3.440, una caída del 22%, y el sector privado ya está encendiendo todas las alarmas porque esa revaluación está matando la competitividad de las exportaciones y, con ella, la generación de empleo en el campo y la industria.
El problema es estructural: las exportaciones colombianas se negocian en dólares, pero los costos de producción salarios, transporte, energía, impuestos se pagan en pesos. Cuando el dólar baja, el exportador recibe menos pesos por el mismo volumen vendido, pero sus costos internos no bajan. Al contrario, en 2026 el sector ha tenido que absorber un incremento de casi 30% en los costos de transporte nacionales y un encarecimiento de los costos laborales, lo que ha reducido aún más sus márgenes. El resultado es una presión insostenible sobre sectores como el cafetero, el floricultor, el bananero, el palmicultor y el azucarero, que juntos generan más de USD 10.258 millones en exportaciones y sostienen cerca de 2,5 millones de empleos formales en las regiones. No es una crisis especulativa, es una crisis real que ya está golpeando la rentabilidad de las empresas y la estabilidad de las familias que dependen del campo.
Y si la revaluación sigue su curso, el escenario puede ser devastador. Los gremios agroexportadores ya advirtieron que la competitividad del sector está en riesgo y que, sin medidas urgentes, el empleo rural y la generación de divisas pueden colapsar. Pero el verdadero peligro está en una caída aún más profunda del dólar. Si la moneda estadounidense llegara a niveles cercanos a los $3.000, lo que algunos analistas ya consideran posible, la mayoría de los sectores exportadores simplemente dejarían de ser rentables. Las empresas que hoy compiten en los mercados internacionales perderían su capacidad de generar ingresos en dólares, el empleo formal se desplomaría y la dependencia de las importaciones se dispararía, ahogando la producción local. La economía colombiana, que ya arrastra una deuda récord, no soportaría un golpe de esa magnitud sin una recesión profunda. El dólar barato no es un premio, es un impuesto a los que producen y una factura que el país entero terminará pagando.
Así recogía Verónica Guerrero hermana de Juliana Guerrero la plata de presuntas coimas.
Dedíquense unos minutos a ver este video para que sepan a lo que realmente se dedicaba el gobierno Petro.
RATAS
Un hombre de 95 años que se acosto con +300 Mujeres me dijo esto una vez.
Me miro, se rio y dijo:
"La mayoría de los hombres entienden demasiado tarde cómo funcionan realmente las relaciones."
Estas son las 5 lecciones que aprendió tras toda una vida:
No ver porno + evitar el azúcar + beber agua + ir al gimnasio + salir menos + evitar los dramas + vestir bien + ganar dinero + oler bien + hablar menos
= Píldora mágica para la vida.
@IvanCepedaCast quiero que sepas que voy viajando desde Sibaté Cundinamarca, hasta La Jagua de Ibirico Cesar, gastándome más de $400.000 para votar por ti y me devuelvo enseguida porque el Lunes Trabajo. Vamos a Ganar!
#VotoDecente#ElTigreSalióBurro#ColombiaConCepeda
El tracking que la calcó en la anterior ocasión en Colombia dice que Abelardo de la Espriella ganará mañana por 1.600.000 votos con una diferencia de seis puntos. El equipo de Cepeda ha intentado alterar con bots este tracking, que mide también interacciones en redes sociales y búsquedas en Google, para que la distancia sea menor. Mi recomendación: vayan a votar sin mirar sondeos porque no cabe relajación posible y el único voto que vale es el de la urna. Muchos colombianos se fueron al Mundial y son en teoría votantes de Abelardo con lo que mañana todo el que esté en el país que vaya a votar. Solo así se derrotará al narcogobierno de Petro.