Cuando comience la reconstrucción hay que rescatar el nombre del estado Vargas, en homenaje a un civil ejemplar que nació en La Guaira. Médico ejemplar quien fue presidente de Venezuela. Apoyemos regresarle el nombre al estado que lo vio nacer.¿ Quien dice que si?
@usembassyve
Dear Ambassador Barrett,
My name is Jesus Daniel Romero. I am an American by birth, born to a Venezuelan father and an American mother. I proudly served the United States for more than 22 years on active duty in the U.S. Navy, retiring as a Naval Intelligence Officer. I later served an additional 15 years as an Intelligence Operations Specialist with the Department of the Army, retiring from federal service in 2022. Throughout my career, I also served our nation overseas in several Latin American countries in diplomatic assignments supporting the Department of Defense and advancing United States national security interests and foreign policy objectives.
The values of the United States—freedom, justice, human dignity, and the rule of law—are not simply ideals to me. They are principles I have defended throughout my military and civilian service.
Like many others, I listened carefully to your recent interview. I must tell you that I was deeply disappointed by your comments. They stand in stark contrast to the values that I have spent my life serving and defending.
A relationship with any government should never come at the expense of moral clarity, particularly when dealing with a regime that has been widely criticized for its human rights record. At a time when the Venezuelan people are suffering the consequences of a devastating natural disaster, your remarks were perceived by many as unnecessarily sympathetic toward those in power rather than toward the victims.
Whether intended or not, words matter. Public statements by an American ambassador carry tremendous weight, especially during moments of crisis. History often remembers not only the decisions public officials make, but also the words they choose when people are looking for leadership, compassion, and moral clarity.
I have been unable to find anyone who publicly supports or agrees with your comments. On the contrary, the overwhelming public reaction has been one of disappointment, disbelief, and concern. That alone should give pause and invite reflection.
I respectfully ask you to consider the impact your words have had on countless Venezuelans, including many who have long looked to the United States as a beacon of freedom, justice, and hope. During a moment of profound human suffering, many expected empathy and moral clarity from the representative of the United States. Unfortunately, your remarks conveyed something very different.
As someone who has devoted nearly four decades to serving this nation in uniform, in intelligence, and in diplomatic assignments abroad, I felt compelled to express my profound disappointment. Public service is ultimately measured not only by the offices we hold, but by the principles we uphold when they are tested the most.
Respectfully,
Jesus Daniel Romero
LCDR, U.S. Navy (Ret.)
Intelligence Operations Specialist, Department of the Army (Ret.)
Ante el diferimiento- conveniente para reflexionar- podría la Presidenta Encargada decretar un indulto de efecto inmediato con los nombres de los beneficiados y dejar a salvo el derecho a la verdad, que no puede marginarse!
Con urgencia, sin dobleces, en unidad de toda la Venezuela democrática, debemos exigir la inmediata derogación del Decreto de Conmoción Exterior. Solo es otro instrumento más para soportar el inmenso aparato represivo del Estado, el cual continúa intacto ¡Derogación ya!
LA PRESENTACIÓN DE BAD BUNNY: ARTE, DENUNCIA Y UNIDAD.
Soy maestra de técnica vocal del método tradicional italiano, purista como soprano formada en la Fondazione Europea di Musica di Fiesole y doctora en Educación Humanista y Hermenéutica Musical. Mi mundo es el bel canto: Mozart, Bellini, Verdi; la voz como camino de formación humana y fenomenología del canto. No consumo trap ni reggaetón. Cuando me preguntan “¿a poco te gusta?”, respondo con verdad: no es mi paisaje sonoro cotidiano.
Sin embargo, la presentación de Bad Bunny en el Halftime Show del Super Bowl LX me conmovió profundamente desde la HERMENÉUTICA MUSICAL EN LOS PROCESOS DE FORMACIÓN HUMANA. No se trata de su técnica vocal que desde mi perspectiva belcantista no tiene la complejidad que valoro, sino de cómo un artista popular transforma una plataforma masiva en instrumento de conciencia, memoria y resistencia antiimperialista.
Ayer, viendo el juego con la familia, algunos MAGA comentaron con disgusto: “han convertido el juego en algo político con este decadente de Bad Bunny”. No respondí; hay batallas que no vale la pena pelear ahí. Pero me quedé pensando: ¿QUÉ ACTO DE NUESTRA VIDA NO ES POLÍTICO? Negar lo político en el arte es ya una postura política.
Bad Bunny usó su convocatoria global para algo poderoso: LIBERTAD Y DIGNIDAD PARA NUESTROS PUEBLOS. Voz más clara, dicción intencional, banderas continentales ondeando, países nombrados uno a uno, el balón con “Together we are America” y la frase central: “LO ÚNICO MÁS PODEROSO QUE EL ODIO ES EL AMOR”. No fueron adornos: fueron un acto deliberado de redefinir América como espacio plural y unir frente al caos y la división.
Schopenhauer nos recuerda que la música expresa directamente la Voluntad colectiva, sin necesidad de virtuosismo técnico. Sartre habla del arte comprometido que se convierte en herramienta de libertad. Bad Bunny demostró ambas cosas: canalizó la Voluntad de millones de latinoamericanos y usó el evento más “americano” para reivindicar una América nuestra, continental, digna.
En tiempos de polarización extrema, que un joven de la cultura urbana latina siembre unidad y despierte conciencias con cariño hacia “nuestros pueblos” me emociona. No discutí en casa, pero el mensaje ya estaba plantando semillas.
Su presentación no fue solo un show: fue TODO ES POLÍTICO hecho arte. Y eso, incluso para una purista del bel canto, es profundamente transformador.
#BadBunny #SBInolvidable #PuertoRico
#6Feb Conocido por fin el texto de la Ley de Amnistía propuesto ante la AN, corresponde analizarlo con calma. De entrada, algunos aspectos sobre los que hay que llamar la atención son los siguientes:
(Abro hilo)
La máquina de impedir
Luis Carlos Díaz
Hay un tipo de actor político, social y mediático que no propone nada, no arriesga nada y no lidera nada, pero intenta hundir a los demás.
Se le puede llamar "la máquina de impedir".
Su lógica es simple: siempre hay una excusa para frenar. Siempre hay un “pero”. Siempre hay para ellos un momento equivocado, una forma incorrecta y, en el fondo, una persona que es inaceptable.
No querían que María Corina Machado participara en el debate de candidatos.
No la querían tampoco en la primaria opositora. Incluso intentaron sabotear la primaria retirando colaboradores, atacando el proceso, negando centros de votación y dejando de repartir material electoral el propio día de la elección. Básicamente operaron en contra de la voluntad popular.
Cuando ganó la primaria, entonces no la querían participando ni liderando.
Cuando anunciaron su inhabilitación en radio, algunos respiraron aliviados porque el chavismo les había hecho el favor de librarse de ella. Apostaron a que llamaría a la abstención.
Luego insistió en la participación política y entonces dijeron que no debía ser parte de la elección del candidato unitario, porque “hacía falta alguien potable” para la dictadura.
Incluso se le impuso a Rosales inscribiéndolo de espaldas al país y bajo acuerdo con el chavismo. Eso fue impopular y no les funcionó.
Cuando el candidato finalmente fue Edmundo González, tampoco les gustó porque le mostró su apoyo y se escapó del grupo político que creía que lo tenía controlado.
Luego no la querían haciendo campaña en la calle.
Cuando hizo campaña, fueron indiferentes cada vez que había represión y represalias contra los que ayudaron en el recorrido por el país. Nuevamente le dieron la espalda a quienes dieron su libertad y su vida por la causa.
Después no la querían contando votos.
Cuando se contaron los votos y se demostró el fraude, el robo electoral de Amoroso, Jorge Rodríguez y Maduro, la culparon por "no haber negociado antes de las elecciones", como si se hubiese podido. La narrativa victimista que inventaron es que forzaron al chavismo a robarse la elección porque eran "opositores radicales". Como si se pudiese ser moderado frente a la tortura, las desapariciones, el crimen y la corrupción.
Poco después se indignaron porque el comando no quiso perder las pruebas del fraude regalándolas al saco vacío e ilegítimo del Tribunal Supremo de Justicia.
Cuando protestó en la calle, se quejaron por incitar la violencia.
Cuando dejó de protestar, la llamaron impotente por no conducir la indignación popular.
Cuando pasó a la clandestinidad, la llamaron cobarde y le reclamaron que no diera la cara.
Cuando salió a Oslo, el problema fue que se fue. Así de simple. Porque nada les basta, sobre todo porque un Nobel de la Paz la puso a jugar en otra liga.
En esa liga lloraron también por el destino de una medalla que ni siquiera les pertenece.
Porque para la máquina de impedir:
Nunca es suficiente.
Nunca es correcto.
Nunca es el momento.
Ese grupo no está preocupado por la estrategia, los costos, ni la transición. Está cómodo con el bloqueo institucional porque se vende como el mediador. Vive mejor criticando la voluntad de quien enfrenta a la dictadura que asumiendo el riesgo de derrotarla. Critica que se hable de una lucha existencial, pero le incomoda la existencia de los disidentes que insisten en ser libres.
No buscan construir una alternativa democrática, sino bloquear sistemáticamente cualquier paso que implique riesgo, liderazgo o cambio real.
Bajo una apariencia de crítica racional, trabajan activamente para frenar toda posibilidad de transición democrática en Venezuela. No arriesgan y no buscan opciones. Prefieren a Delcy, a Jorge, a quien sea, lo que sea, menos la libertad que todos quieren, para no perder migajas de poder, para no perder contactos con embajadas ni financiamientos por apaciguar.
Repiten una conducta política reconocible: la negación constante, el veto permanente y el sabotaje disfrazado de prudencia. Incluso blanquearon la dictadura recomendándole a familiares de presos políticos que no visibilizaran sus casos. Que no denunciaran en público la injusticia.
Escogen la inercia cómoda antes que el costo de enfrentar a la dictadura. Y se hacen llamar cívicos. Y se hacen llamar humanitarios. Y se autodenominan “moderados”. Como si se pudiese ser moderado frente al narcotráfico y los crímenes de lesa humanidad. Eso sí, para una transición piden espacios, cuotas y dicen representar a quienes no le rinden cuentas de sus operaciones con el poder.
La máquina de impedir no quiere democracia con conflictos cotidianos. Tampoco quiere liderazgo ni decisión. Por eso tampoco deliberan. Por eso son la "oposición que no se opone a nada" en el parlamento bufo del chavismo. Por eso negociaron curules sin tener votos suficientes para unos cargos que ni siquiera existen en la Constitución.
Prefieren su parálisis elegante, el comentario cínico y la dictadura eterna acompañada del “yo lo advertí”.
Así van por la vida: no luchando por un cambio, sino asegurándose de que nunca ocurra.
Pero ocurre.
¿Qué puede pasar si se va Maduro?
Lo único que puede pasar es que comencemos a salir del estado fallido, no que “entremos” en él. El miedo que venden es puro chantaje.
VZLA no se va a convertir en estado fallido si se va el régimen.
VZLA ya lo es porque el régimen sigue ahí.
Venezuela YA ES un estado fallido desde hace años. Decir que “si cae Maduro se convertirá en un estado fallido” es una de las mentiras más grandes que ha vendido el régimen para aferrarse al poder.
• No hay independencia de poderes, hay presos políticos y elecciones fraudulentas reconocidas como ilegítimas por más de 60 países
Todo eso Venezuela lo vive HOY, con Maduro en el poder.