Hay dos Españas: la de los que viven del presupuesto público (16,9 M), y la de los que se matan a trabajar para pagar ese presupuesto (16,0 M: autónomos, microempresas, trabajadores del sector privado).
Estos últimos van a acabar siendo minoría, porque cada autónomo que tira la toalla y cada empresa que cierra por sus altos costes sociales y por la imposibilidad de encontrar gente a la que le merezca la pena ir a trabajar y dejar la “paguita”, aumenta el primer grupo.
Y así, hasta que España acabe definitivamente hundida, que parece ser lo que pretenden.
Me pillas de domingo y con 20 minutos por delante así que me voy a tomar la molestia de contestarte.
Primero: es un mentiroso compulsivo. Prometió no pactar con independentistas y lo hizo. Dijo que no habría amnistía y hubo. Prometió acabar con la corrupción y se rodeó de ella hasta el cuello. Prometió ayudar a los jóvenes y tenemos la mayor tasa de paro juvenil de la UE. Prometió solucionar la vivienda y está más inaccesible que nunca.
Segundo: la corrupción es el ecosistema en el que se mueve. Su hermano David, su mujer Begoña, sus “manos derechas” (Ábalos y Cerdán) imputados o en la cárcel. El caso Koldo, Tito Berni, el Fiscal General… Y él en el centro de todo sin asumir ni una sola responsabilidad. Aferrado al sillón haciendo alarde de su miseria moral.
Tercero: ha convertido las instituciones en herramientas personales. Manipula el CIS para que le den los números que quiere. Ha convertido TVE en TelePedro. Usa el Constitucional para corregir al Supremo cuando no le gusta. Intentó amañar las primarias de su propio partido. Y cuando el Parlamento le exige una cuestión de confianza, se ríe de todos y se aplaude a sí mismo.
Cuarto: España es un infierno fiscal para el que trabaja y emprende. La clase media asfixiada. Los trenes que descarrilan y nadie dimite. La calidad democrática degradada a niveles nunca vistos.
Quinto: es un ególatra sin escrúpulos. Todo lo que hace —pactos con prófugos, indepes o batasunos— no es por “el bien de la gente”, lo hace para mantenerse en el poder. Todo es por su propio interés. Parece mentira que no lo veáis.
Sexto: Además, a nivel personal, difundió (siendo totalmente consciente de ello) un bulo sobre nosotros tanto en un mitin como en el Congreso de los Diputados. Unas palabras que provocan en civiles, como nosotros, un daño difícilmente reparable.
Entonces no. No uso la palabra "miserable" a la ligera. La uso con conocimiento de causa. Sánchez tiene un historial completo de mentiras, corrupción familiar y de entorno, degradación institucional, promesas rotas, nula asunción de responsabilidades y un ego que pone su sillón por delante de España.
Como ves, razones no me faltan.
Vosotros sois MUY jovenes pero hace 7 meses que murieron 46 personas en un accidente ferroviario en Adamuz
Nadie HABLA de ellos ya… y les escandaliza MÁS que mueran 40 invasores intentando invadir Ceuta.
¿Hay alguien más miserable en España que Pedro Sánchez?
Sí, quienes le sostienen. Y no hablo de sus votantes. Su electorado es responsable, claro, pero no merece el calificativo de "miserable". Me refiero a todos esos compañeros de partido y socios que, siendo plenamente conscientes del daño irreparable que Sánchez está causando a este país, prefieren mirar a otro lado con tal de seguir chupando del bote.
Esos, queridos amigos, son los peores. Los verdaderos miserables.
Esta aceptado (y se ve lógico) que en una comunidad de vecinos no pueda votar el que no esté al corriente del pago de sus cuotas. Puede tener voz en la Junta de Vecinos, pero no voto.
Sé que no es políticamente correcto proponer esto pero, por la misma razón, tampoco tendrían que tener voto quienes coyunturalmente estén recibiendo un subsidio por desempleo o una renta mínima vital, al estar mantenidos por el resto de contribuyentes.
Con ello se combatiría el clientelismo y la demagogia. Es decir, se evitaría que una “futura mayoría de mantenidos” votara a favor de que robara aún más a los que les mantienen…