Por eso, alcanzar la meta anual de superávit primario de 1,4% del PIB luce cada vez más desafiante.
Incluso suponiendo una moderación en la caída de los ingresos, el gasto primario debería contraerse cerca de 7% real interanual durante el segundo semestre.
El ancla fiscal llega debilitada al año electoral. Para sostener su credibilidad y ordenar expectativas, la economía necesita acelerar y transformar ese crecimiento en una recomposición de los ingresos fiscales.
El ancla fiscal llega al año electoral bajo presión.
En el primer semestre, los ingresos de Nación cayeron 5% real interanual, más que el gasto (-2%).
El resultado: el superávit primario acumulado se redujo a 0,6% del PIB, frente a 0,9% un año atrás.
Pero ese espacio es más complejo.
Los subsidios económicos ya bajaron de 2,1% del PIB en 2023 a 1% en 2025. Y entre noviembre de 2023 y junio de 2026, las tarifas aumentaron 602%, frente a una suba de 320% del IPC general.
Lo que queda por ajustar recaería principalmente sobre los hogares de menores ingresos.
En definitiva, la efectividad de la reforma dependerá menos de su aprobación inicial que de la capacidad de sostenerla a lo largo del tiempo. La prueba más exigente llegará cuando cambie el signo político del Gobierno.
La independencia real del BCRA se juega cuando las reglas empiezan a ser incómodas.
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA vuelve a estar en el centro de la agenda.
El Gobierno busca avanzar con una modificación cuyo eje sería concentrar el mandato del Banco Central en un objetivo: preservar el valor de la moneda. Pero la discusión va mucho más allá de una reforma legal.
Una reforma legal puede fortalecer el marco institucional. Pero no garantiza, por sí sola, el fin de la inflación. La independencia del Banco Central fortaleció la credibilidad allí donde estuvo acompañada por consistencia macro y por un consenso político y social amplio en torno al respeto de ciertos principios mínimos:
- El Banco Central no financia al Tesoro.
- El Banco Central cuenta con un balance sólido y capacidad operativa
- Los mandatos de sus autoridades se respetan.
Además, en el corto plazo hay que resolver el problema de la morosidad, Hoy una de las principales restricciones para acelerar el crecimiento sigue siendo el crédito. Resolver el problema de la mora y sanear balances es una condición necesaria para que el sistema vuelva a financiar consumo e inversión a tasas más competitivas.
La estabilización está más cerca. En una economía que crece a múltiples velocidades, y donde el 2027 enfrentará necesariamente volatilidad y habrá que estar preparado, desde MAP creemos que el próximo paso es discutir crecimiento: crédito, inversión y una política productiva compatible con equilibrio fiscal, reglas claras y apertura al mundo. Gracias a @portega74 de @LANACION por la entrevista.
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La señal al mercado es tan importante como los recursos mismos: cuando todas las ventanillas están abiertas, baja la percepción de riesgo y mejora la capacidad de atravesar períodos de volatilidad.
La foto fiscal de las provincias en 2025 estuvo marcada por una fuerte heterogeneidad, pero con una tendencia común: el fin del ciclo superavitario.
Después de siete años consecutivos de superávit primario, el consolidado provincial cerró con un déficit de 0,1% del PIB. La cantidad de provincias con superávit se redujo de 19 a 10 en apenas un año.
El dato más relevante es que el deterioro respondió principalmente a una aceleración del gasto. Mientras los ingresos crecieron 1,4% real interanual, el gasto avanzó 5,0%, impulsado principalmente por erogaciones corrientes, en particular gasto en personal y jubilaciones.
Las diferencias entre jurisdicciones son significativas. CABA, San Luis y Neuquén encabezan nuestro ranking de salud fiscal, aunque por razones distintas: autonomía tributaria, baja carga de deuda y dinamismo de recursos propios. En el otro extremo, Tierra del Fuego, Corrientes, Santa Cruz y Chaco muestran los mayores niveles de vulnerabilidad, asociados a resultados primarios deteriorados, menor autonomía financiera y mayores restricciones para sostener el gasto.
Aun así, las provincias siguen mostrando una fortaleza que las distingue del pasado reciente: deuda equivalente a apenas 4% del PIB y resultados agregados todavía cercanos al equilibrio.
Algunos datos y gráficos de nuestro último informe.
La estabilidad macro es una condición necesaria para el desarrollo. Pero no suficiente.
Después de años concentrados en resolver los desequilibrios macroeconómicos, Argentina tiene la oportunidad de discutir una agenda de desarrollo productivo compatible con el equilibrio fiscal, la estabilidad nominal y una economía abierta.
Ese es uno de los debates que viene.
Comparto un fragmento de la conversación con @CatadeElia en @A24COM .