The people of Colombia deserve the right to choose their own future — free from outside interference.
We must affirm Colombia’s sovereignty and reject attempts by U.S. politicians to influence their presidential election.
La extrema narcoderecha dice que este hombre, el senador Manuel Cepeda Vargas, padre del senador Iván Cepeda, era un " guerrillero de las far"
Estupidez humana, era un senador de los más valientes, y fue mi amigo, hace más de tres décadas.
Cuando llegué por primera vez al congreso lo encontré en su bancada del senado, y nos conocimos.
Yo soy presidente ahora, sobreviví, pero él no, ni su bancada; casi toda fue asesinada. Los asesinos se sentaban a su lado, eran senadores también.
Manuel Cepeda Vargas quería a la gente que trabaja, la clase trabajadora, era periodista para decir la verdad, un parresiasta, como yo.
Tener el coraje de decir la verdad, como enseñaba Foucault, pero Manuel Cepeda, leía más a Antonio Gramsci, que a Foucault, y quizás, a Hegel y sobretodo a Marx.
Manuel Cepeda era marxista y creía que el socialismo de los trabajadores era posible.
El senador y periodista Manuel, murió en su creencia porque lo asesinaron. No fueron los paramilitares, fueron militares enceguecidos por la venganza y el adoctrinamiento que castraba todas las formas del pensar y solo dejaba una doctrina: la ideología del capital en su extremismo brutal.
Mientras yo buscaba pensamientos en otras partes, asesinaban al senador Manuel Cepeda en Colombia.
Lo asesinaron por ser senador brillante, incorruptible, por ser marxista inteligente, por ser periodista y decir verdades, porque no amaba a los dueños del capital, sino al pueblo trabajador.
Por eso, aquí, desde Colombia, invito al arte progresista del mundo a Santa Marta, el corazón del mundo, a expresar el arte libertario, porque el estado pedirá perdón desde Santa Marta, a la humanidad, por haber cometido un genocidio político. El estado permitió que logias sangrientas de paramilitares, políticos y militares enloquecidos, asesinaran miles de trabajadores humildes militantes del cambio, militantes de la Unión Patriótica.
El genocidio de la Unión Patriótica, donde militaba Manuel, el partido al que le asesinaron más de 6.000 militantes, en sus casas, en sus sedes, frente a sus hijos, en las asambleas sindicales, en las bananeras, en las carboneras, en las petroleras, en las escuelas, en los campos y las ciudades, torrentes de sangre obrera inteligente, en las calles.
La política tradicional se alió con los capos del narcotráfico para asesinar a los dirigentes del pueblo que crecían y llevó al estado al genocidio.
En mi voz le pido a las fuerzas armadas, que su doctrina sea la de los valores de la humanidad.
En mi voz, el estado de Colombia, pedirá perdón a la humanidad.
SOBREVIVIENTES DE EPSTEIN Y DONALD TRUMP, PUBLICAN EL ANUNCIO DE SERVICIO PÚBLICO MÁS IMPACTANTE QUE HE VISTO.
¡HAGAN QUE SE VUELVA VIRAL PARA QUE TODOS LOS MIEMBROS DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES LO VEAN! RT.
ES LA HORA DE SACAR AL PEDÓFILO DE LA CASA BLANCA.