Sigo el curso de mis sueños, haciendo de las imágenes escalones hacia otras imágenes; desdoblando, como un abanico, las metáforas casuales en grandes cuadros de visión interna...
Is polarization harmful? The answer is a clear Yes.
A new study provides causal evidence from 9 countries where they experimentally manipulated intergroup polarization.
When polarization decreases, people become less willing to discriminate against political opponents, while support for democratic principles increases and willingness to engage in political compromise grows.
"We find a clear causal relationship. Polarization actually leads to greater political intolerance and weaker support for democratic norms. We establish that polarization indeed contributes to these attitudes, and we can conclude that too much polarization is dangerous," Berntzen says.
https://t.co/WSgRH9VO2A
1/ ¿Mueven el voto los actores armados en Colombia?
La idea de un "voto fusil" es intuitiva y persistente. Lo hemos discutido mucho aquí en X en los últimos días.
En un documento técnico que sale pronto con @moecolombia la pongo a prueba en tres elecciones presidenciales (2018, 2022, 2026).
Spoiler: no encuentro evidencia de ese efecto.
Va un hilo LARGO....
Mi artículo en @lasillavacia Explico en detalle por qué es Abelardo de la Espriella quien pone en mayor riesgo el orden constitucional.
https://t.co/XDrkVCgWxI
Esta carta de congresistas al gobierno de EEUU detalla los riesgos que comporta el candidato de la Espriella por sus relaciones en el pasado con clientes involucrados en grupos armados y prácticas criminales. De obligatoria lectura y consideración. La conclusión es devastadora.
Cepeda tenía que hacer política del espectáculo como Abelardo, le habría ido bien, pero noooo, la izquierda tiene que tomar la posición de "nosotros no nos rebajamos a esos niveles" MRK el votante promedio es IDIOTA, tienes que convencer a gente que mira la casa de los famosos
Lo que no entiendo es por qué la derecha prefirió al enano caricato por encima de Paloma. ¿Qué le faltó a Paloma? ¿Ser más radical en su discurso? ¿Más show en su campaña? ¿Ser hombre?
Entonces Abelardo es inocente solo por cumplir con su labor de abogado. pero Cepeda es guerrillero por cumplir su labor de negociador en los procesos de paz en fotos PUBLICAS.
Tienen problema con Ivan Cepeda porque ha apoyado procesos de paz, pero van a votar por un tipo que defendió paramilitares, defendió pastores abusadores de menores, defendió y robó al ladrón de Venezuela, defendió narcotraficantes, increíble
Puede que le gusten, pero solo le sirven a gente con mucha más plata que usted. Eso es más o menos como alegrarse de poder volver a viajar por carretera a la finca que nunca tuvo.
“De la Espriella me parece más riesgoso que Cepeda: exhibe una personalidad rimbombante, impredecible, sin programa”: Salomón Kalmanovitz 🔗👇 https://t.co/TtxlmI1Eyk
Abelardo dice que quiere “destripar la izquierda”.
De La Calle: 😶😶😶😶
Cepeda sube un video con la canción “¿Por qué no se van?”.
De La Calle: 😱 “¡Nooo! ¡Incendiarios! ¡Un peligro para las instituciones!”
Así estamos.
Lo que me preocupa de la transición política que vivimos ahora y de este nuevo ciclo electoral en Colombia, es que, de nuevo, se están corriendo las líneas frente a lo aceptable y lo no aceptable.
En medio del algoritmo, fueron pocas las voces que salieron a denunciar los hechos de violencia política con armas y machetes de esta semana. También han sido pocas las voces que han salido a rechazar que se acuse a un sector político entero del asesinato de un excandidato presidencial, a un año de su atentado.
Nada se ha dicho sobre la posibilidad de que se vuelva aceptable expulsar políticamente del país a esos sectores. Nada se dice sobre el riesgo que se posa sobre las cabezas de miles frente a su posibilidad de tener una postura política y una lectura de país que hasta hace no más de 3 décadas era inaceptable, y llevó a una masacre de todo un partido político y de varios de sus candidatos a la presidencia.
Es claro que el gobierno de Gustavo Petro comete errores comunicativos muy graves. Que el uso que hace de su lenguaje es estratégicamente desfasado y tiene muchos cuestionamientos éticos por sus declaraciones. Uno puede criticar al gobierno por lo que dice y por lo que calla, pero creo que eso no es equiparable jamás frente al llamamiento de otro sector político por amedrentar, deshuesar, agraviar y asediar a un sector político que suma casi el 40% del país y que ahora mismo siente incertidumbre porque la promesa del candidato contendor es una venganza sin límites.
El problema que tiene esto es que, de nuevo, como en los años 30 y 40, el cruzar las líneas frente a lo aceptable o no aceptable en el conflicto sociopolítico puede llevar a que la única forma en la que la radicalización se exprese sea de forma violenta. No con grandes grupos armados, como lo acaba de decir el senador del Centro Democrático, Andrés Forero, o como lo ha repetido María Fernanda Cabal; sino con cuadrillas, bandoleros, grupúsculos que se enzarcen en otra guerra civil que no fue guerra civil, y que lleguemos de nuevo a la época de los 50 donde los grandes líderes se terminaban exiliando a las playas de Benidorm o a las campiñas de Virginia, mientras que en el país se derramaba sangre.
El riesgo es ese. De que, de nuevo, ante la incapacidad de las instituciones por canalizar el conflicto político, se rompan todos los pactos institucionales (que tienen ya 35 años) que surgieron para evitar que la violencia política se convirtiera en el lenguaje fundamental de expresión del antagonismo político. O nadie está viendo ese riesgo, o están dispuestos a aceptar ese costo.
A Álvaro Uribe le mataron al papá y su hermano fundó un grupo paramilitar, a Iván Cepeda le mataron a su padre y, pudiendo irse al monte a vengarlo, lleva toda su vida buscando la paz. La polarización es un invento del periodismo, NUNCA hemos sido dos extremos.
Le exigen mucho a la izquierda, casi hasta el punto de la rendición total de su proyecto, se indignan hasta por una canción, pero no le exigen nada al candidato más peligroso que ha enfrentado la democracia colombiana en décadas. No le exigen que deje de acosar mujeres en vivo y en directo, no le exigen que explique cómo va reducir el Estado a la mitad sin herir de muerte los derechos sociales de la gente, no le exigen que deje de decir que va a destripar al contrario, no le exigen explicaciones sobre sus relaciones con Saab, no le critican su idea de gobernar vía 90 decretos saltándose al Congreso y a las cortes, no se despeinan ante la propuesta de sacar al Colombia de la CIDH, la OEA y la ONU, no se preocupan por el hostigamiento brutal que ha sufrido la prensa por su mano, hacen silencio ante los ataques reiterados a la población LGTBI.
Estoy por pensar que solapadamente adhieren a la destrucción total del Estado social de Derecho. Ruego al cielo estar rotundamente equivocada.
Instrumentalizan a las 18.677 víctimas de las FARC reconocidas por la JEP para atacar a un candidato, pero respaldan a otro que pretende desmontar la institución que las reconoció. La incoherencia se explica sola. 🤦🏻♀️