Bad Hombre | Online and Offline developer | @BarackObama alum | Gator/Cardinal, Economist, Sinophile | Cubs fan | Rather be flying, playing Tennis or dancing.
Recomiendo profundamente este artículo que, además de bien escrito, sintetiza lecciones muy interesantes. No tiene desperdicio:
"La izquierda brasileña tardó años en entender una verdad incómoda: no se puede ganar una pelea callejera en internet con maneras de profesor universitario. Durante demasiado tiempo, el Partido de los Trabajadores reaccionó a la guerra sucia digital como si estuviera redactando una tesis doctoral. Cuando la maquinaria de la ultraderecha soltaba a primera hora de la mañana un bulo incendiario sobre el cierre de iglesias o la destrucción de la familia, la cúpula del partido convocaba reuniones interminables, consultaba a sus abogados y publicaba, ya de noche, un comunicado infumable de tres páginas en un lenguaje que no entendía nadie fuera de la sede. Para entonces, la mentira ya había entrado en los teléfonos de quince millones de familias y moldeado el pánico de medio país.
La campaña de Lula se dio de bruces contra la realidad de las pantallas. En el fango de TikTok y WhatsApp, los desmentidos solemnes y los sellos de las agencias de verificación no conmueven a casi nadie; son munición de fogueo frente a un misil emocional. Si querían frenar la sangría, había que dejar de dar lecciones morales desde un púlpito y empezar a jugar con las mismas reglas que rigen internet: velocidad salvaje, humor descarado y cero burocracia"
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