cuando se habla de la indolencia e insensibilidad de los gobiernos con las familias y las personas desaparecidas, también se tiene que hablar de la indolencia e insensibilidad cómplice de buena parte de la sociedad mexicana con las familias y las personas desaparecidas
¿Los conoces? Internet, haz tu magia.
Unos orangutanes usaron la pancarta de fotos de desaparecidos de una madre buscadora para cubrise de la lluvia y luego golpearon al periodista que defendió a la señora.🤬
🇲🇽 Hoy, ese niño llevará en el pecho los colores de todo un país y tendrá el honor de inaugurar una Copa del Mundo en casa. 🥹
¡Hoy todos los niños en el arco quieren ser como tú, Raúl Rangel! 🧤
Ayer mi papá veía en Netflix la película “Poseídos” (“Fallen” en inglés) con Denzel Washington y John Goodman… esa escena me recordó a como el villano se movía entre personas
India's fertility rate has fallen to 1.9, the first time in modern history its gone below replacement rate.
If this trend continues, India's population will gradually decline.
Me comentan que hace algunos años, cuando Jesús Ernesto “Chocoflán” López Gutiérrez comenzaba a frecuentar ciertos establecimientos cuya carta no incluye precios, adquirió la costumbre de pedir cualquier cosa que llevase oro comestible. No por gula, que eso hubiera sido imperdonable según los principios instruidos por su padre a quien cariñosamente trataba de “wey” un signo de confianza y camaradería tabasqueña.
El gusto de Chocoflán por los platillos dorados viene de una necesidad profunda de que los presentes advirtieran su ascenso en el bestiario de las criaturas tabasqueñas.
Que la perrada sepa quién manda, en términos más vulgares.
Hallábase el vástago de López la noche de ayer sosteniendo en sus pezuñas un menú atiborrado de láminas áureas aplicadas sobre cortes de carne de un volumen solo comparable con el propio.
El joven en su condición de persona de abundantes recursos con varios whiskieses marinando su despoblada corteza frontal ordenó el filete que llegó cubierto de una lujosa costra de oro acompañada de la teatralidad propia de los objetos que cuestan más de lo que valen, algo que a nosotros los pobres nos cuesta tanto comprender.
Chocoflán y su sonriente dama de compañía lo contemplaron antes de fotografiarlo, lo fotografiaron antes de comerlo, y lo comieron con la velocidad de quien teme que el hambre los alcance.
Pero bien dijo Shakespeare que los placeres violentos siempre vienen acompañados de finales violentos y es ahora donde el destino cobra sus honorarios.
Hasta la noche de ayer llevaba Jesús Ernesto quince días en una dieta que la literatura médica actualizada describiría como hostil y vecina cercana de la incompatibilidad con la vida, compuesta íntegramente de proteínas, grasas saturadas y bebidas que cumplen una lista de funciones excepto calmar la sed. Ninguna fibra vegetal había cruzado aquellos umbrales que habitan los adentros de Jesús Ernesto.
Ninguna manzana había encontrado su ruta gravitacional hacia las fauces del joven Chocoflán.
El colon, abandonado a su suerte se encontró con el inevitable destino de hacer de tripas corazón y había emprendido discretamente sus propios arreglos.
Hallásese Chocoflán en este momento, cercano al medio día, sentado en un trono indigno de su grandeza y desafortunadamente desierto de cualquier cubierta de oro.
Un trono que desde su concepción en las forjas de la cerámica nunca se imaginó que lo esperaba semejante encomienda para la descomienda.
Han transcurrido ya 130 minutos desde que comenzó la empresa y no puede afirmarse que el horizonte presente señales alentadoras.
Hace ya tiempo que las piernas duermen, la voluntad ida para no volver.
El organismo ha iniciado negociaciones vasculares y de presión cuyo resultado es incierto.
Lo que intenta abrirse paso hacia el mundo exterior no es, en el sentido estricto y disculpando lo brusco de la expresión, un mojón ordinario.
Es un mojón dorado, un mojón de entre 150 y 600 dólares el kilo, dependiendo desde que lado del tubo digestivo se esté pesando.
Un mojón que en su momento fue fotografiado y compartido como prueba de sofisticación, ahora regresa convertido en otra cosa como resultado de la más pobre de las transmutaciones.
Existiendo ya las meditaciones del cronista Polo Polo sobre estas tribulaciones sobre preguntar qué piensa el organismo de Jesús Ernesto en este momento, qué piensa Jesús Ernesto tampoco, pues el pensamiento ha quedado temporalmente suspendido en favor de funciones más urgentes.
A riesgo de citar mal al sabio filósofo de Samoa, Epicuro quien dijo “Caga el rey, caga la vaca y hasta la dama más bella se avienta sus bolas de caca” nunca imaginó que la nueva realeza mexicana sería víctima de su propia voracidad, un ouroboros de caca.
llego al sanborns y pido un festival de molletes, me dice no vendo festivales de molletes, bueno, no vendes, pero véndeme uno, no vendo festivales de molletes, ah dame cinco molletes con milanesa, los pones en mi mesa, me los chingo y le digo: de huevos, no te pago, estaban fríos
En 1951 alguien tomó las células de Henrietta Lacks sin su permiso y llevan 70 años reproduciéndolas y usándolas en laboratorios.
Hoy hay células cerebrales humanas en un chip atrapadas jugando DOOM.
Descanse en paz al alma del pobre cabrón que está literalmente atrapado en el purgatorio matando demonios a escopetazos.
Los acuerdos son válidos solamente cuando todas las partes los respetan. Le instruí a la Dirección Deportiva que nuestros jugadores se reporten mañana en las instalaciones del club.