El mundo NO ESTÁ haciendo lo suficiente para detener el virus. Su avance es implacable y ya tiene a los países más poderosos de rodillas.
Nosotros tampoco hacemos lo suficiente.
Lo peor es qué hay quienes reclaman que estamos siendo muy estrictos.
No han entendido nada.
La progresión matemática de Latinoamérica es más rápida que en los países de Europa.
Que el calor iba a detener el virus resultó ser un mito. Pero no es un mito que nuestros sistemas de salud son todos precarios.
Nuestra región está haciendo muy poco, muy tarde.