Han asesinado a Carlos Manzo, el alcalde que se hizo famoso por decirle no al “abrazos, no balazos” de la 4T y tomar las riendas de la seguridad en su municipio para arremeter contra el crimen organizado.
Fue asesinado durante un evento público por el Día de Muertos en su municipio.
Durante mucho tiempo exigió ayuda al Gobierno Federal para combatir al crimen organizado, fue ignorado por Claudia Sheinbaum y por Omar Harfuch.
Literal: se cansó de gritar auxilio y nunca tuvo respaldo. Porque el régimen actual está más del lado de los cárteles que de los ciudadanos.
A toda su familia y amigos: Carlos no falló, le fallaron las autoridades, lo abandonaron. Él fue fiel a sus principios y valores.
¡Qué impotencia carajo! Y Claudia no hace nada, el súper-policía no hace nada y nadie hace nada. Este país es un mar de sangre.
Rodrigo Huescas se levantaba todos los días temprano para tomar tres combis que lo llevaban de su natal Chimalhuacán hasta la Noria. A diario tenía que comprarle bubulúbus congelados a los ex-reos que se subían a las combis para que no lo asaltaran y debía aguantar arrimones de camarón, olor a culo y axila de la gente en el Metro. Todo por un sueño.
Hoy está jugando su primer partido de Champions League. CANTERANO AZUL.