Ahora, os voy a contar lo que sucede realmente con las bajas...
- El golfo/jeta se va al médico de cabecera y le dice que tiene depresión, estrés o ansiedad
- El médico (funcionario de la sanidad pública), que lo último que quiere son líos y apenas le dedica 7-9 minutos en consulta, le da la baja de forma automática. Y chimpún... Baja durante meses
- Otros se cogen pocos días de baja, pero, casualmente, en viernes y lunes para enganchar con el fin de semana... Qué cosas, ¿verdad?
- En otros muchos casos, donde la enfermedad y su duración se puede verificar mediante pruebas, el médico de cabecera concede baja a la espera de consulta con especialista y prueba diagnóstica
- Pero como la sanidad está colapsada y tardan meses en realizar pruebas y/o operaciones, la baja se prolonga durante muchísimo más tiempo del necesario
- A todo esto, el trabajador ni siquiera tiene que comunicar la baja ni el motivo de la misma
- La empresa poco o nada puede hacer, dado que no tiene capacidad alguna de control y supervisión sobre las bajas; pero, sin embargo, carga con el coste de la seguridad social del trabajo de baja y en, su caso, tiene que contratar un sustituto; en caso contrario, los compañeros tienen que cargar con tareas extra por culpa del golfo
- Y todo esto no sale gratis. Lo pagamos todos con nuestros impuestos... Más de 30.000 millones/año y creciendo
- Caso aparte es el de funcionarios, donde las bajas son mucho mayores que en el sector privado, de modo que el fraude es incluso superior...
Dicho esto... ¿Es culpa de los trabajadores? NO
Todo en esta vida depende de los incentivos. Y aquí son tremendamente perversos
¿De quién es la culpa, entonces? Pues, básicamente, de los pésimos políticos que tenemos
¿Se entiende mejor ahora?
Algún día, quien sepa hacerlo contará el papel infame que el PNV ha hecho en las últimas cuatro décadas de historia de España: árbol, nueces, trinque y pesebrismo. Si no fuera por la gentuza criminal de la que nació Bildu, aplaudiría que les dieran un buen revolcón en las urnas.
Ayer publicaba El Confidencial una larga entrevista con Feijóo:
https://t.co/snZN4J8Nwp
A menudo es más informativo comprobar de qué no habló Feijóo:
1) La palabra “pensiones” (o variaciones como “seguridad social”) no aparece nunca.
2) La palabra “fecundidad” (o variaciones) no aparece nunca.
3) La palabra “productividad” (o variaciones) no aparece nunca.
4) La expresión “déficit público” solo aparece una vez, al explicar por qué Rajoy se encontró en una situación complicada al llegar al gobierno.
5) Sobre vivienda solo dijo “¿Voy a derogar la legislación intervencionista de vivienda? Por supuesto.” y “Construimos un millón de viviendas. No tenga usted ninguna duda.”
6) Sobre inmigración, solo dijo: “¿Voy a derogar la política inmigratoria del Gobierno, desordenada, precipitada, que da derechos a lo que es ilegal? Por supuesto.”
Distintos lectores pueden ordenar estos seis problemas estructurales de España (pensiones, fecundidad, productividad, cuentas públicas, vivienda e inmigración) de manera diferente, pero es difícil argumentar que no sean los seis problemas fundamentales a los que nos enfrentamos a largo plazo. Sobre cuatro de ellos, Feijóo no dijo absolutamente nada. Sobre dos de ellos, dijo obviedades vacías.
Esta entrevista puede interpretarse de dos maneras.
Primera, que ya cerca de la Moncloa, Feijóo es reacio a dar armas al adversario explicando las reformas que quiere implementar.
Segunda, que Feijóo no piensa hacer nada serio con respecto a estos seis problemas.
Yo le doy mucha más probabilidad a la segunda interpretación. ¿Por qué? Porque el votante mediano del PP, relativamente mayor y con vivienda en propiedad, no quiere realmente que cambie nada:
1) En materia de pensiones, el votante mediano del PP quiere que el sistema se mantenga como está, porque es el principal beneficiario.
2) En fecundidad, al votante mediano del PP le importa poco el futuro demográfico de España, pues ya se habrá muerto cuando empiece a ser catastrófico.
3) En productividad, el votante mediano del PP pierde más con los costes de ajuste de la liberalización de mercados o las reformas estructurales en el corto plazo de lo que gana en bienestar en el largo plazo.
4) En déficit público, el votante mediano del PP pierde más con cualquier ajuste serio de las cuentas públicas (no, “cortar el despilfarro”, aun siendo necesario, no da para tanto; no se haga usted las cuentas del Gran Capitán que veo constantemente en X).
5) En vivienda, el votante mediano del PP es propietario de vivienda, y que esta suba de precio es su principal ganancia de riqueza. De hecho, “la legislación intervencionista” es un guiño para eliminar controles de alquileres, que, aun siendo una medida necesaria desde mi perspectiva, beneficia indudablemente a los propietarios.
6) En inmigración, el votante mediano del PP sale beneficiado gracias al flujo de caja fiscal positivo que generan los inmigrantes en el corto plazo, aunque su flujo de caja fiscal total sea negativo a largo plazo. Y muchos votantes del PP (pequeños y medianos empresarios) ganan con la presión a la baja de los salarios y el incremento del precio de la vivienda causados por la inmigración.
A fin de cuentas, el votante mediano del PP quiere la misma política económica que ha seguido el PSOE (y el PP en iteraciones anteriores), quizás con impuestos sobre la renta ligeramente más bajos y menos corrupción “de los otros” (la corrupción de “los nuestros” siempre es lawfare).
Es particularmente revelador que en la entrevista le pregunten a Feijóo si no hará como Rajoy y, al final, no cambiará nada. Feijóo, que debía venir preparado para esta pregunta, responde que Rajoy llegaba en una situación de emergencia. Esta explicación se cae por sí sola: Montoro no presentó el presupuesto hasta después de las elecciones andaluzas del 25 de marzo de 2012. Para eso sí que había tiempo.
Como llevo insistiendo últimamente: la política es siempre sin romance. El gobierno del PP no cambiará nada sustancial porque el votante mediano del PP no quiere que nada sustancial cambie. Por eso el PP ha elegido como líder a Feijóo. Y por eso cosas como cambiar la ley electoral, el bálsamo de Fierabrás de muchos, no servirán para nada. El problema de España es que los políticos llevan 30 años siguiendo a la perfección lo que quiere el votante mediano.
El cristiano, además de ser bondadoso y amable, ha de ser compasivo, amar sin interés y buscar el bien de los demás, sabiendo que en cada hermano y hermana que sufre es el mismo Señor quien pide y recibe, quien es acogido o rechazado, amado o despreciado.
Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
🔴 La entrañable paletada de Miriam Nogueras hablando al Papa en Inglés mientras insta al Pontífice a que lo haga en catalán durante su visita a Barcelona.
La enfermedad que aqueja a los nacionalistas catalanes ni tiene límites, ni tiene cura.
@XMihura Tal cual. España parece suiza comparada con la que hay montada en USA ahora mismo. Trump and co robando a manos llenas y cuando los saquen, auto indulto y a otra cosa.
No puedo evitar acordarme de cuando a Juan y Medio le hicieron una campaña de desprestigio brutal por cortarle la falda a una presentadora (que se descojonaba). A la mejor persona de España le hicieron una campaña las Buenas Personas™. Sus muertos.