no te odio, solamente odio lo reemplazable que fui para vos, odio que no hayas sido capaz de hablar las cosas, odio que no pensaste en como me iba a sentir y justamente odio el no poder odiarte
El amor es un río manso que nunca deja de fluir; no compite, no se impone, solo acaricia las orillas. No guarda sombras en los bolsillos ni levanta muros en el corazón. Cree cuando todo duda,
espera cuando el mundo se cansa,
y sostiene incluso aquello que parece romperse.
Hoy me di cuenta que olvidé como sonaba la voz de mi abuela. Fue una sensación terrible. Cómo me hubiera gustado existieran las notas de voz cuando ella partió. Al final en la memoria del alma nada se borra.
Queridos, quiero levantar una pequeña oración por aquellos que la quieran recibir y necesiten:
Señor, perdona mi maldad, mi tibieza. Perdona que dejé que el amor se volviera frío. Perdona a quienes con un corazón duro han vivido dándole opresión a los débiles y a los pobres.
Te pido que rompas las maldiciones y arranques la dureza de mi línea familiar que tanto daño ha causado. Libérame de la ceguera del alma, de la sordera del corazón y de la murmuración. Protégeme de los engaños y las trampas; desmantela los obstáculos y endereza toda espalda encorvada. Sana mi enojo, barre con todo pedazo de rencor y abandono.
Te entrego toda terquedad que me haga retroceder. Dame un corazón conforme al tuyo, y la sabiduría para reconocer el peso que eso significa. Te pido que me des bondad acompañada de firmeza y contentamiento, una brillante actitud de gratitud por el pan de cada día. Y en humildad solicito que me impregnes con la generosidad de Tu sabiduría. Acorázame, blíndame en tu amor y neutraliza a mis adversarios. Se que no voy cayendo sino volando en tu regazo. En el nombre de Cristo amén.
#danielhabif