🇦🇷 Llevo más de 25 años trabajando como analista macroeconómico en WS y puedo decir, sin riesgo relevante de equivocarme, que nunca había visto un cambio de fundamentales macroeconómicos tan impresionante (para bien), y tan expedito, como el que hemos visto bajo la presidencia de @JMilei. Y el mercado, ente que NO opera bajo prejuicios, lo reconoce perfectamente (riesgo país hoy cercano a 500bps, comparado con los 3,000bps cuando Fernández era presidente). Un par de datos: bajo @JMilei (1) el déficit fiscal pasó de -4.5% a un superávit del 0.5% del PIB, implicando un ajuste fiscal del 5% del PIB; (2) la pobreza pasó de niveles superiores al 50% bajo el #Kirchnerismo a 27% de la población en este momento; (3) las reservas internacionales pasaron de USD 23,000 millones cuando asumió Milei a USD 45,700 hoy; (4) el crecimiento económico pasó de -1.8% año/año en el 2023 a +4.3% año/año en el 2025; (5) la inflación pasó de 221% año/año a 32.6% en este momento; y (6) quizás uno de los logros más impresionantes, el balance comercial pasó de USD -6,800 millones en el 2023 a un SUPERÁVIT de USD 11,319 millones en el 2025, y según mis modelos, el superávit comercial va a alcanzar USD 27,000 millones en el 2026 (4% del PIB), con las exportaciones totales llegando a USD 106,000 millones, el DOBLE del valor de las exportaciones totales que existían bajo los gobiernos kirchneristas. Parte fundamental de este cambio en el balance externo tiene que ver con el hecho de que hoy Argentina está exportando un promedio de 400 mil barriles de petróleo diarios, frente a 15 mil barriles diarios en marzo de 2021. Lo que Milei ha logrado en 2 años y medio pasará a los Guinness récords. Sería una tragedia inmensa que el pueblo argentino decidiera tirar todos estos logros por la ventana devolviéndole el poder al chavismo después del 2027. Fin #QVLLC #VamosArgentina
El 93% de quienes son padres dice no arrepentirse nunca de haber tenido hijos. Apenas un 7% expresa lo contrario, un porcentaje minúsculo si se lo compara con quienes se arrepienten de sus elecciones de pareja, de carrera o de estilo de vida. Cuando usamos como vara la felicidad momentánea, la paternidad puede parecer una pérdida. El cansancio, las demandas y la falta de tiempo pesan.
Pero si en lugar de preguntar “¿sos feliz?” preguntamos “¿sentís que tu vida tiene significado?”, la respuesta cambia por completo. Ahí, los padres ganan por goleada. La paternidad no es un boleto automático a la felicidad ni una sentencia a la miseria. Es, más bien, una experiencia que amplifica tanto nuestras alegrías como nuestros desafíos.
Daniel Kahneman distingue entre “la vida que vivimos” —llena de tareas, rutinas y agotamiento— y “la vida que recordamos”: esa donde se acumulan los momentos que realmente nos marcan. La felicidad de corto plazo depende de la primera; la de largo plazo, de la segunda. Y en esa vida que recordamos, la paternidad nos regala algunos de los momentos más intensos, profundos y memorables que podemos experimentar.