Los hombres pueden quedarse despiertos hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 6, estar endeudados, sin dinero, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien. A eso se le llama ser un hombre.
Le contaré de ti a mis hijos.
Le contaré de ti a mis nietos.
Les contaré lo feliz que me hiciste desde que tengo conciencia. Toda una vida defendiéndote… y hoy podría ser tu último gran día.
Pase lo que pase, gracias por tanto.