Los viajes que hicimos. Los goles que celebramos. Los abrazos que nos dimos. La ilusión que se generó conforme íbamos eliminando rivales. La exhibición en Guimaraes. El engorilamiento tras Florencia. La llegada al aeropuerto de Breslavia y verlo engalanado con el escudo de tu equipo. Los días previos por la ciudad, encontrándote con béticos de todas las edades irradiando felicidad que venían de todas partes del mundo. La noche de antes por los bares del centro, recordando todo lo sufrido en años anteriores. Los nervios al despertar el día de la final. El derroche de ilusión que se respiraba por toda la ciudad. El camino al estadio, cantando como si no hubiera un mañana. El momento de entrar y ver esa grada repleta de bufandas y banderas del Betis. El estadio viniéndose abajo al cantar el himno más bonito del mundo. La afición apoyando sin parar durante todo el partido y dando un espectáculo reconocido después en toda Europa. El éxtasis y los abrazos con desconocidos tras el gol de Abde. Los cánticos de orgullo tras el pitido final.
Hoy se cumple un año de aquel día y, mientras escribo esto, se me siguen poniendo los vellos de punta.
No ganamos la final y fue duro no hacerlo. Sería absurdo negar la evidencia. Pero todo lo que disfruté de enero a mayo en esta competición se quedará conmigo para siempre.
En esta vida hay que aprender a disfrutar del camino y, afortunadamente, no todo es ganar.
Ojalá volver a vivir momentos parecidos pronto. Estoy seguro que lo haremos.
Viva el Real Betis Balompié. Y vivan los béticos.
Mi hijo con 5 años ha visto:
- Ganar una Copa del Rey.
- Final europea.
- Betis en Conference.
- Betis en Europa League.
- Betis en Champions.
Él tiene autismo y es esa persona que le ha dado sentido a mi vida y no para de disfrutar con su Betis. Junto a mí.
Te quiero hijo mío.
🔴⚪ El #SevillaFC se aferra a la 'Bombonera de Nervión': «Te hace sentir como si fueras Batman o el Capitán América»
✍️ @samuelsonsilva https://t.co/lMnw4eJDjU
Esto sucede tras perder la final de la Conferenc, otras aficiones se habrían ido pero la del Betis estamos hechos de otra pasta y no, no es masokismo, es pasión por unos colores, es estar loco de la cabeza, y por supuesto compartir esa pasión de padres a hijos o abuelos a nietos.
Hace días que Estados Unidos y todo el mundo occidental está revolucionado por el asesinato de Iryna Zarutska, una ucraniana que después de pelear 2 años en el frente de batalla con Rusia se escapó como refugiada a Estados Unidos a vivir una vida tranquila. Literalmente trabajaba en una pizzería.
Hasta que volviendo de trabajar hace 3 días un ENFERMO MENTAL DELINCUENTE CON 14 ARRESTOS PREVIOS la asesinó a puñaladas por blanca en Charlotte, una de las ciudades más grandes de EEUU. Los medios estuvieron DÍAS sin reportar el hecho porque el asesino es negro y no querían sonar racistas.
A raíz del silencio mediático, Trump, que tiene unos huevos de acero, se paró en cadena nacional y mostró las fotos y videos del asesinato, que hasta ese momento solo estaban recorriendo las redes sociales.
Además, anunció que pidió la pena de muerte para ese HIJO DE LA RE MIL PUTA que mató a Iryna por ser blanca.
Literalmente dijo: "Tenemos que ser brutales con esta gente, exactamente como son ellos. Es lo único que entienden: la violencia".