Ahora, el real brasileño. Analistas económicos, por favor: un oso panda bebé se va a enfermar cada vez que digan que la revaluación futura será gracias a las altas tasas (carry trade). Llevan dos años al 14% y el real nunca se fortaleció, pero si llegan promesas fiscales, cambia todo. La madera no arde sin no hay chispa.
Vender como un éxito que la deuda/PIB se haya quedado quieta 4 años oculta un gran fracaso. Cuando el dólar cae, la deuda cae solita: entre 2002 y 2012 la relación fue casi perfecta. Mejor dicho, hay que endeudarse mucho para no reducir la deuda con tremendo desplome de dólar.
1. El gobierno Petro subsidió combustibles por $50 bn durante sus cuatro años. De esos, $47 bn fueron al diésel.
2. Durante los últimos tres años tuvo a los colombianos pagando una gasolina más cara para subsidiar transportadores.
3. Y ahora dice que el nuevo gobierno quiere “subsidiar a los ricos” porque quiere mantener el mismo subsidio al diésel.
Y sí: ojalá dejen de subsidiar el diésel.
📣 Para los del síndrome de persecución, J.P. Morgan y Goldman Sachs lo repiten clarito:
1️⃣ El punto de partida fiscal era mucho peor de lo que reconocían las proyecciones del gobierno anterior. (Goldman Sachs)
2️⃣ Reconocer y cuantificar el hueco heredado, en lugar de ocultarlo, es un paso adelante. (J.P. Morgan)
3️⃣ El mayor déficit no debe interpretarse como una menor disciplina fiscal del nuevo Gobierno. (Goldman Sachs)
4️⃣ El ajuste ya comenzó; no es solo una promesa futura. (J.P. Morgan)
5️⃣ La verdadera prueba apenas empieza: cumplir el ajuste adicional de 2,2% del PIB. (Goldman Sachs / J.P. Morgan)
📣 Ahora yo otra vez: El mayor presupuesto y un deficit de 9,4% es culpa del gobierno pasado. La culpa del nuevo gobierno frente a sus promesas será si no logra reducir ese numero al menos debajo del 8.0%.
📣 El presupuesto de 2027 no subió de 575 a 635. Los 575 nunca existieron.
Ayer nos enteramos:
1️⃣ El CARF tenía razón: Petro nos dejó dos pandemias fiscales, 2026 y 2027.
2️⃣ Se inventaron los números año tras año.
3️⃣ Dejaron el equivalente a tres deudas con el FMI para pagar en 2027.
4️⃣ Terminaron subsidiando combustibles por más plata que Duque.
5️⃣ Y el nuevo gobierno arranca recortando 17 bn, con la promesa con sus votantes de recortar otros 40 bn.
Repitan conmigo: los 575 nunca existieron.
El monto del presupuesto fue una sorpresa, pero es bienvenido el ejercicio de sincerar las cuentas. Sorprende cómo el Gobierno anterior fue capaz de maquillar tanto las cifras fiscales: solo en servicio de la deuda escondió 37 billones de pesos (tanto como lo que se necesita para la reconstrucción del terremoto). Un país no puede permitirse —ni permitirle a un Gobierno— ese grado de irresponsabilidad presupuestal.
El Presupuesto de la verdad, que radicamos hoy, no crea cargos. Es uno de “errores” del presupuesto Petro, que ni siquiera contó bien el número de funcionarios: reportaron 99.001 cargos cuando son 107.927. Imagínense el resto. Sinceramos las cuentas y hablamos con la verdad.
Casi $635 BILLONES. Esa es la plata que Colombia planea gastar en 2027. Pero lo realmente grave no es que el presupuesto haya aumentado casi $60 billones: es POR QUÉ aumentó.
El presupuesto que había presentado el Gobierno Petro era de unos $575 billones.
El que acaba de radicarse es de $635 billones.
Son $59,3 BILLONES más.
¿Aparecieron $59 billones nuevos para gastar?
No.
Hacienda dice que al revisar las cuentas encontró gastos que Colombia tenía que pagar, pero que no estaban incluidos o estaban mal calculados en el presupuesto anterior.
Eso es lo que están llamando “sincerar las cuentas”.
¿Y qué faltaba?
$6,5 billones para pensiones.
$2 billones para salud.
$4,5 billones para salarios de funcionarios públicos.
$700.000 millones para universidades públicas.
$9,6 billones para el fondo que cubre la diferencia entre lo que cuesta realmente el combustible y lo que pagamos por él.
Y falta explicar el pedazo más grande:
la deuda.
Hacienda dice que solo el pago de la deuda aumenta $37,4 BILLONES frente al presupuesto anterior.
¿Por qué?
Según el Ministerio, quedaron acumulados vencimientos de deuda de corto plazo, tomada a tasas más altas, que ahora toca pagar.
Es decir:
pedimos plata prestada, llegó la fecha de pagarla y la factura cayó en 2027.
Por eso, cuando abrimos los $635 billones, la foto queda así:
De cada $100 que Colombia planea gastar:
$62 son funcionamiento.
$24,5 son para pagar deuda.
$13,7 quedan para inversión.
Y no, esos $62 de funcionamiento no son solamente burocracia.
Ahí están las grandes cuentas permanentes del Estado. Solo Educación tiene $75,8 billones; Salud $75,4 billones; Trabajo $58,2 billones; Hacienda $36 billones; Defensa $27,9 billones y Policía $20,3 billones.
¿Entonces dónde está la famosa reducción del gasto si el presupuesto termina siendo MÁS grande?
Sí hay recortes.
Hacienda asegura que está bajando $17,5 billones:
$2,8 billones en compras de bienes y servicios.
$2,5 billones en inversión que considera no prioritaria.
Y $12 billones en más de 250 líneas de gasto.
Pero haga la cuenta:
Se recortan $17,5 billones mientras aparecen $59,3 billones que hay que reconocer.
Por eso el presupuesto termina creciendo aunque estén recortando por otro lado.
Y hay un último dato que me parece BRUTAL:
El déficit fisical ( que en palabras simples es la diferencia entre la plata que le entra al Estado y la que se gasta, cuando gasta más de lo que recibe, queda un hueco que tiene que cubrir) de 2026, sin contar los intereses de la deuda, se había calculado en 2,1% del PIB.
Después de poner todas estas cuentas sobre la mesa, Hacienda dice que realmente sería 4,4% del PIB. Más del doble.
Ahora la meta es bajarlo al 3,3% y para eso anuncian más recortes y aplazamientos de gasto en los próximos días. Después vendría una ley con la que pretenden seguir reduciendo el hueco en 2027.
Entonces tenemos:
Un presupuesto de $635 billones.
Un hueco reconocido de $59,3 billones.
$37,4 billones adicionales solamente para pagar deuda.
$17,5 billones en recortes.
Y un déficit que, según las nuevas cuentas de Hacienda, resultó siendo más del doble de lo que se había dicho. $88 BILLONES.
Ahora sí queda una pregunta MUY concreta:
Si ya recortaron $17,5 billones y todavía necesitan bajar mucho más el gasto… ¿qué viene después y a quién le van a recortar?
📣 ¿Qué explica la caída de 17% del dólar en Colombia en 2026?
1️⃣ No es el dólar mundial. Está prácticamente quieto (línea verde).
2️⃣ Hay algo de petróleo. Noruega, México y Brasil muestran caídas del dólar cercanas al 6%.
3️⃣ Pero la historia es principalmente interna. El verdadero desplome en Colombia coincide con las elecciones.
¿Importan las altas tasas que paga Colombia? Sí, pero por el cambio político.
❌ Una tasa alta por alto riesgo fiscal no fortalece la moneda. Usted paga lo que le toca. Brasil es un buen ejemplo. O Rusia en el extremo. O Colombia hasta abril.
✅ Una tasa alta + expectativa de menor riesgo fiscal, ahí sí cambia la cosa. Los inversionistas llegan a dos manos y el dólar cae.
Ahí está la diferencia.
📣 Siempre es mejor que el dólar baje.
1️⃣ Es un hecho que, para un inversionista local, es mucho mejor que el dólar baje: llegan capitales con mayor confianza, apostándole a un peso colombiano fuerte. Por eso la alta correlación entre el peso y la bolsa colombiana.
2️⃣ De hecho, para la economía pasa algo parecido. El mejor periodo de crecimiento del país coincidió con el desplome del dólar mundial entre 2003 y 2012. En cambio, un dólar fuerte coincide con los dos grandes periodos de desaceleración de nuestra economía: los 90 y la gran desaceleración actual, que comenzó en los 2010.
3️⃣ ¿La explicación? Los canales financieros de un dólar débil —tasas más bajas, menor costo de la deuda externa, inflación más moderada e importaciones más baratas— terminan pesando más que el canal comercial: la pérdida de competitividad de las exportaciones.
4️⃣ El problema del dólar débil es parecido a ganarse el Baloto, renunciar al trabajo y no tener idea de cómo administrar la plata. Al principio todo es una maravilla. Pero eventualmente la plata se acaba y, después de un buen rato, ya es más difícil volver a conseguir trabajo.
5️⃣ Con el dólar débil, la inversión puede llegar masivamente durante años. Pero si esa bonanza no se aprovecha para crear capacidad productiva de largo plazo, diversificar e industrializar la economía, el ciclo eventualmente se acaba. Y ahí quedamos dependiendo de un sector exportador que, para esas alturas, ya ha sido fuertemente golpeado.
1. Decir que el dólar baja por narcotráfico —argumento de derecha— o por las altas tasas del BanRep — argumento de algunos expertos económicos y sectores de izquierda— tiene poco sustento.
2. Muchos analistas ubican hoy el dólar de equilibrio entre $3.600 y $3.800, niveles preelectorales y justo cuando Colombia rompió correlación con la región.
3. Lo que estamos viendo es una entrada masiva de inversionistas apostándole al mayor giro hacia la ortodoxia económica en Latinoamérica desde Argentina. Su permanencia abajo, dependerá de si este giro es real o no.
Desde los 5.000 pesos, con cada caída de 500 alguien sale a decir que es una oportunidad histórica de compra de dólar en el país. Alguna seguro va a salir bien. Sin embargo, me recuerda a cuando superó los 2.000 en 2014: todos contaban la misma historia pero al revés, diciendo que la subida era temporal e irracional.
El dólar es cíclico, y después de subir doce años en el mundo, apenas lleva un par cayendo. Antes que comprar las caídas, para mí la salsa secreta es usar los rebotes —que son impredecibles por naturaleza— para recomendar su venta.
El gobierno actual se está financiando cerca del 12%, en lugar del 15% previo a las elecciones. Este 12% solo bajaría cuando:
1. La inflación colombiana toque techo (falta ver si el efecto de El Niño supera la caída del dólar).
2. Se presente un plan fiscal que controle la explosión del déficit (hoy el CARF lo proyecta arriba del 8% para 2027).
3. La crisis de deuda de EE. UU. logre contenerse.
El mercado ya le dio al presidente De la Espriella un voto de confianza de 300 pb; el resto requiere tiempo, pericia y algo de suerte.
Gustavo, mientras almorzaba hice un ejercicio sencillo con los resultados de 2022, mesa por mesa. Ese patrón que usted dice que es imposible ya estaba ahí.
1. Miré 645 puestos grandes y ordené sus mesas de la primera a la última. En la mesa 1, Petro sacaba 39%. En la mesa 30, 63%. En el mismo colegio, el mismo día, con la misma gente contando.
2. Lo repetí con puestos de 10 mesas, de 20 y de 30. Son grupos distintos, sin traslape, y entre los tres suman el 81% de los votos de esa elección. En todos pasó lo mismo: las primeras mesas para Hernández, las últimas para Petro. Veinticinco puntos entre el principio y el final del mismo puesto.
3. Después le corrí a 2022 exactamente el mismo test de rachas que usted está usando, con el mismo umbral de z < -2. Resultado: 1.329 puestos anómalos. Usted reporta 1.350. El z mediano fue -2,6 y 651 puestos dieron exactamente dos bloques, igual que el de Ibagué que publicó.
4. O sea: el test da anomalía en 2022 y da anomalía en 2026. Da lo mismo quién gane. Y seguirá dando anomalía siempre, porque nadie le contó a los 75.000 estadisticos suyos que las mesas no están ordenadas al azar: están ordenadas por cédula. Un test que ignora eso no detecta software. Detecta el orden generacional de la Registraduría.
¿Diría entonces que en 2022 también hubo un software misterioso que hizo ganar a Petro?
Presidente, mientras almorzaba hice un ejercicio sencillo con los resultados de 2022, mesa por mesa. Ese patrón que usted dice que es imposible ya estaba ahí.
1. Miré 645 puestos grandes y ordené sus mesas de la primera a la última. En la mesa 1, Petro sacaba 39%. En la mesa 30, 63%. En el mismo colegio, el mismo día, con la misma gente contando.
2. Lo repetí con puestos de 10 mesas, de 20 y de 30. Son grupos distintos, sin traslape, y entre los tres suman el 81% de los votos de esa elección. En todos pasó lo mismo: las primeras mesas para Hernández, las últimas para Petro. Veinticinco puntos entre el principio y el final del mismo puesto.
3. Después le corrí a 2022 exactamente el mismo test de rachas que usted está usando, con el mismo umbral de z < -2. Resultado: 1.329 puestos anómalos. Usted reporta 1.350. El z mediano fue -2,6 y 651 puestos dieron exactamente dos bloques, igual que el de Ibagué que publicó.
4. O sea: el test da anomalía en 2022 y da anomalía en 2026. Da lo mismo quién gane. Y seguirá dando anomalía siempre, porque nadie le contó a los 75.000 estadisticos suyos que las mesas no están ordenadas al azar: están ordenadas por cédula. Un test que ignora eso no detecta software. Detecta el orden generacional de la Registraduría.
¿Diría entonces que en 2022 también hubo un software misterioso que hizo ganar a Petro?
El dólar cae 12% en Colombia desde la primera vuelta electoral, esto con dólar global al alza. Aunque el impacto político es innegable, los otros dos factores, tasas y petróleo, hay que vigilarlos. Hoy se espera uns Fed quieta y el viernes aumento del BanRep.
La inflación a junio ahora está subiendo más rápido de lo que los analistas pensaban que el salario mínimo causaría.
Si el país decide ser un cotudo permanente, con inflación arriba del 5%, no nos quejemos cuando nos den paperas con cualquier choque global.
1. Prácticamente nadie le esta ganando al dólar en el mundo este año. 2. Los pocos que le ganan son monedas petroleras de 2% a 6% de revaluación. 3. En Colombia cae 13% o sea entre 250 y 400 pesos son internos. 4. La caida comienza a mediados de mayo y 400 los hizo con el BanRep quieto. 5. La caída del dólar es entre 50% y 90% política y contando.
El legado de Gustavo Petro
32.6% de inflación acumulada, una de las mas altas del mundo
DÉFICIT fiscal en niveles de pandemia y los mas altos del mundo
El mayor ENDEUDAMIENTO en la historia a tasas q llegaron incluso al 15%
Ese señor deja a Colombia QUEBRADA y EMPEÑADA
📣 Tras perder dos calificaciones y ver el riesgo país acercarse a El Salvador, el Gobierno dice que ellos apenas se endeudaron.
1️⃣ Su prueba: recibió deuda/PIB en 58% y la dejaría entre 59% y 61%. Duque, en cambio, la recibió en 46% y la dejó en 58%. (Gráfico 1)
2️⃣ Lo primero es que hacer parecer que no se endeudaron nos va a salir un ojo de la cara. Usaron una estrategia costosísima que no paga este gobierno: canjes por cerca de 25% de los TES, cambiando deuda al 9% por deuda al 12%. Pero la deuda solo desaparece en el indicador, no en la realidad; encima se patea hacia adelante y queda más cara para los próximos gobiernos.
3️⃣ Lo segundo: en el papel, este gobierno recibe el indicador en 58%. Pero en los primeros seis meses de 2023 ya estaba en 53%, porque el dólar se estresó con elecciones y posesión, subió de $3.700 a casi $4.900, y luego se devolvió hacia $3.700. Petro no bajó la deuda de 58% a 53%: simplemente se devolvió el dólar. Lo que sí hizo fue comenzar en 53% y tomar deuda hasta llevarla a 61% —o cerca de 65% incluyendo canjes.
4️⃣ Ojo: que caiga el dólar es bienvenido para la deuda y para el indicador. Pero no para decir que este gobierno es el que menos se endeudó. El gobierno recibió ese alivio, arrancó en 53% e igual subió la deuda cerca de 12 puntos. Mientras tanto, Duque queda con un aumento de solo 7 puntos si se limpia el efecto dólar. (Gráfico 2)
5️⃣ ¿Por qué vamos a corregir solo el efecto dólar con Petro? Desde Uribe la conclusión es todavía más clara: en cada uno de sus períodos la deuda de este gobierno es la que más rápido crece, cerca de 60%, sin ayudas ni castigos del dólar. De paso, se desmitifica la comparación: a Santos y Duque el dólar los castigó mucho, mientras que a Uribe 1, Uribe 2 y Petro los ayudó en magnitudes similares. (Gráfico 3)
🔸 Ñapa: el dólar no lo baja Uribe ni lo sube Duque. Hubo una reacción temporal a la elección de Petro y ahora otra reacción a la elección de DeLaEspriella en dirección contraria. Pero, salvo que Colombia se vuelva Suiza o Venezuela, esos efectos cambiarios son temporales y siempre hemos terminado pegados a las monedas de la región (Brasil, Gráfico 4).