El Nobel de Economía también escribió el libro “the flat tax” en donde propone sustituir la complejidad tributaria (renta) por un impuesto de tarifa única, haciendo de la simplicidad el eje del sistema tributario.
Curiosamente a muchos economistas de este país NO les gusta y por eso han querido eliminar el Régimen Simple de Tributación que establecimos en Colombia. Y ni que hablar de lo que nos dijeron de la propuesta del 10-10-10.
Por fin un Nobel de Economía bien otorgado.
Robert E. Hall (junto a Michael Woodford) se lo lleva en 2026 por sus modelos de estabilización macro.
Pero Hall es conocido también por algo más contundente: en 1981 diseñó con Alvin Rabushka el flat tax. Una sola tasa fija para personas y empresas, en lugar del laberinto de tramos, deducciones y exenciones.
Lo desarrollaron en The Flat Tax. Lectura imprescindible… aunque no tan imprescindible como la necesidad de bajar impuestos y promover la competencia fiscal. 💡
En una época dominada por la tecnología, en la que la eficiencia y el beneficio a menudo son la prioridad, es muy importante que sigamos cultivando un espíritu de contemplación y dediquemos tiempo y espacio a la belleza. Esta actitud será de gran ayuda, especialmente para los jóvenes, para descubrir la capacidad del arte de elevar y revelar las profundidades del espíritu humano y nuestra apertura a lo divino. La contemplación ofrece una extraordinaria oportunidad para encontrar al Dios que es Belleza.
Is VAT really regressive? Not necessarily. In economies with high-informality, eliminating exemptions for households that consume through the formal-sector while protecting vulnerable households can increase fiscal space and improve equality💸Learn how: https://t.co/K4aoh1pQFl
No quiero libros escritos por IA, quiero libros escritos por novelistas rusos alcoholicos al borde de un colapso mental por la depresión, así lo quiso Dios.
El que ama nunca pierde porque el amor nunca es de uno, siempre es un don. Es para darse, esa es su cualidad. Quien amó hizo lo que se hace con el amor: darlo. No le pertenece.
Vivaldi's “Winter,” visualized in a fascinating way, so that the auditory experience is even more intense; one can literally “see” the music, so to speak
No recuerdo a quien le leí por aquí hace ya varios años que la vida es un camino hacia el conservadurismo.
Siento mucho no recordar el autor, pero paso por aquí a decir que sí, que tiene razón.
Indeed.
A la derecha en Colombia no le gusta la burocracia, pero sólo cuando la izquierda está en el poder. Cuando la derecha gobierna, reparte burocracia hasta más no poder.
Siglos de fanatismo laico y secular, esa especie de religión atea y dogmática que en 1793 le consagró ese mismo templo de Notre-Dame a la "Diosa Razón". Y ahí está, más vivo que nunca, intacto, el catolicismo de Francia, uno de los pilares indudables de su civilización.
«Los jueces nos encargamos de garantizar derechos».
Esa fue la respuesta que me dio un magistrado auxiliar del Consejo de Estado cuando le pregunté si las cortes tenían economistas en sus equipos de trabajo. De hecho, me dijo: «No, y menos mal que no, porque los derechos no pueden estar limitados por restricciones presupuestales. Para conseguir los recursos están el Gobierno y el Congreso».
Para alguien que ve la economía como el estudio de la asignación de recursos escasos, es un choque fuerte, porque entendemos que las leyes, muchas de ellas bien intencionadas, no siempre se pueden materializar.
En el caso de Colombia, el sistema de salud ofrece coberturas que no tienen muchos países desarrollados, donde los ciudadanos pagan impuestos sobre la renta superiores al 50% y el IVA supera el 20%.
Si un paciente presenta una tutela para acceder a un medicamento o tratamiento de alto costo, es probable que un juez se lo conceda. Los jueces han ampliado beneficios pensionales y han extendido el aseguramiento hasta niveles en los que resulta económicamente inviable.
El economista francés Frédéric Bastiat escribió en 1850 un ensayo titulado Lo que se ve y lo que no se ve, que explica cómo las personas suelen ignorar las consecuencias ocultas a largo plazo:
«En el ámbito de la economía, una acción, un hábito, una institución o una ley no genera un solo efecto, sino una serie de efectos. De ellos, únicamente el primero es inmediato: se manifiesta al mismo tiempo que su causa; es lo que se ve. Los demás solo se producen de manera sucesiva; son lo que no se ve. Tenemos suerte si logramos preverlos.
Aquí radica toda la diferencia entre un mal economista y uno bueno. El primero se limita al efecto visible, mientras que el segundo tiene en cuenta tanto el efecto que puede verse como aquellos que deben preverse.
Sin embargo, la diferencia entre ambos es enorme, pues casi siempre ocurre que, cuando la consecuencia inmediata es favorable, las consecuencias posteriores resultan desastrosas, y viceversa. De ello se desprende que un mal economista perseguirá un pequeño beneficio presente al que seguirá una gran desventaja futura, mientras que un verdadero economista buscará un gran beneficio futuro, aun a riesgo de sufrir una pequeña desventaja inmediata».
Esto seguramente se aplica a gobiernos y congresos populistas e irresponsables, y a jueces que no entienden que sus decisiones tienen un costo.
Recientemente, en el país ha habido una discusión sobre los altos costos del servicio de la deuda y lo poco que se puede invertir para hacer crecer la economía y sacar gente de la pobreza. Eso es simplemente el efecto de segunda ronda de años de malas decisiones. Apenas ahora está estallando la olla a presión.
La Constitución consagra una separación de poderes en la que las ramas Judicial, Ejecutiva y Legislativa tienen independencia y funciones definidas.
Eso está bien. El problema es que, si cada una opera por su cuenta sin reconocer que los recursos son escasos, entre las tres van a hacer inviable el país. Y los derechos, así estén escritos en el papel más importante, que es la Constitución, no se podrán garantizar.
@RevistaSemana Es imperativo incluir un curso obligatorio de análisis económico del derecho para ser magistrado. Esos señores a punta de sentencias hacen un daño enorme a la economía colombiana.