El fotógrafo japonés Hayahisa Tomiyasu documentó, a lo largo de cinco años, las diferentes maneras en las que sus vecinos utilizaban una mesa de ping pong.
El resultado es pura arquitectura.
La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.