👉 Before Leo Messi, the World Cup record holders were:
🇩🇪 Most goals — Miroslav Klose.
🇦🇷 Most assists — Diego Maradona.
🇧🇷 Most goal contributions — Pelé.
🇦🇷 Most dribbles — Diego Maradona.
🇦🇷 Most chances created — Diego Maradona.
🇧🇷 Most goal contributions in the knockout stages — Pelé.
🇳🇱 Most Player of the Match awards — Wesley Sneijder.
🇫🇷 Most World Cup Golden Ball awards — Zinedine Zidane (tied with others).
👉 After Leo Messi, the World Cup record holders are now:
🇦🇷 Most goals — Lionel Messi.
🇦🇷 Most assists — Lionel Messi.
🇦🇷 Most goal contributions — Lionel Messi.
🇦🇷 Most dribbles — Lionel Messi.
🇦🇷 Most chances created — Lionel Messi.
🇦🇷 Most goal contributions in the knockout stages — Lionel Messi.
🇦🇷 Most Player of the Match awards — Lionel Messi.
🇦🇷 Most World Cup Golden Ball awards — Lionel Messi.
This is how Lionel Messi has rewritten the history of the World Cup. 🤩
The greatest of all time. 🐐
El domingo es el último partido de este muchacho, la final del mundo, contra España el país que lo vio crecer.
Ni el mejor guionista de cine podría escribir la historia futbolística de Lionel Andrés Messi. The GOAT 🐐🐐🐐
Pep Guardiola on Lionel Messi’s masterclass against England.
🗣️ “People keep asking me how Messi is still doing this at 39 years old. My answer is simple because football has never seen anyone like him. Age defeats everyone, but somehow it refuses to defeat Lionel Messi. What he did tonight was beyond football… it was art.”
“England didn’t play against an old player. They played against the greatest mind this sport has ever produced. Two assists in a World Cup semi-final, controlling the rhythm of the biggest match on earth as if he were playing in his backyard. That is not normal. It is impossible to teach.”
“I’ve stood on the touchline and watched Leo do things that left me speechless. Tonight, sitting at home, he made me feel exactly the same. Every touch had purpose. Every pass carried danger. Every decision was perfect. He didn’t run the most but he made everyone else run for him.”
“The frightening part is that he no longer needs his young legs. His football brain is ten seconds ahead of everyone else. By the time defenders realise what is happening, the ball is already in the back of the net or a teammate is celebrating. That’s genius. Pure genius.”
“People obsess over goals, but tonight Messi reminded the world that football is about creating moments no one else can imagine. Two assists that changed a nation’s history. Two passes that carried Argentina into another World Cup final. That is the definition of greatness.”
“At 39, most legends are sitting in television studios talking about football. Messi is still writing football history. He isn’t surviving at this level he’s dominating it. That’s why I will always say there has never been, and there will never be, another player like Lionel Messi.”
“When this World Cup is over, don’t just remember the trophies or the statistics. Remember that you witnessed a 39-year-old genius walk into a World Cup semi-final against one of the strongest teams in the world… and make them look ordinary. We are watching the final chapters of the greatest football story ever written.”
Una Libertadores afuera en repechaje, sin entrar a la siguiente y ahora afuera en fase de grupos. Rotundo fracaso dirigencial en Boca. Subestimando constantemente el puesto del DT, armando planteles medio pelo y sin mostrar preocupación alguna por la situación. Club a la deriva y sin señales de solución a corto plazo.
Los papelitos A4 tirados antes de tiempo. El homenaje al 26/6 en la Centenario Alta. La única alegría de River en la tarde: su triunfo en el sorteo del arco para evitar la arena en el primer tiempo. Los minutos iniciales con Boca desconectado. El homenaje de Brey a Gatti descolgándola a una mano. El primer estiletazo de Paredes. El sandwichito a Merentiel. La rápida amarilla a Bareiro. La lenta amarilla a Salas. El segundo desborde de Blanco en la tarde. El quinto desgarro de Driussi en un año.
El tackle de Colidio a Bareiro, cada uno en la vereda correcta. Los errores no forzados de Weigandt. Los passing shots de Paredes, ya con la molestia en el isquiotibial a cuestas: segunda daga a espaldas de los centrales, remate de la Bestia y “¡uuuh!” en bares y casas de la mitad más uno. La tercera fue la vencida: otro pase magistral de cachetada al yorugua, mano clara, penal claro, segunda amarilla clara (como a Bressan de Gremio en 2018, como a Valdez en Independiente-Racing hace dos semanas). No para Darío Herrera. Zafa Rivero. No zafa River. Montiel quiere ponerlo nervioso a su compañero de doce pasos en Qatar. Ja. Somos todos Paredes: poema de ejecución, poema de festejo. El beso al escudo. El Topo Gigio. Otro truco gallo. Otro silencio atroz. 1-0 al descanso.
El caño porno de Merentiel a Moreno: tenés que techar el estadio, los genios hacen eso. Otro regalito de Rivero, otra mala definición de la Bestia. La presión de Blanco, el bombazo a lo Nandez de Ascacíbar. Los ponchazos del equipo del paladar negro. La seguridad de Brey. La sobriedad de Costa y sobre todo de Di Lollo: enorme cierre ante Salas y otro partido de podio.
La plantada de Paredes. El berrinche de Acuña. La Scaloneta, a un lado. Delgado mejorado. Bareiro sacrificado. Afuera Leo, figura total. Adentro Ander, jugador de rol. El aprendizaje para Aranda. El quite de Belmonte. El pase exquisito del español. La primera de las mil corridas de Zeballos. El láser verde, al rescate de un River para la cachetada.
Los 5 minutos de descuento. El último centro a la olla del devaluado Millonario. El empujoncito a lo Sub Zero de Blanco. El piletazo de Martínez Quarta. El pedido de VAR de 50 pulgadas de Coudet.
El pitazo final. El puño apretado del gran capitán. La merecida alegría de Úbeda, que cambió críticas por elogios. La ida veloz del DT local. Los silbidos para el “renovado” River. Los festejos del renovado Boca. Las bocinas en las calles. La selfie en mitad de cancha. La paternidad, intacta.
Ni siquiera los jugadores creían en la hazaña. Con el simple y previsible plan de agrupar a sus futbolistas cerca del arquero, Auckland expuso todas las limitaciones de este flojísimo plantel que armó Riquelme. En su despedida del Mundial de Clubes, Boca mostró tibieza para competir e incapacidad para generar espacios y aprovechar las ventajas que brindó el equipo más débil del certamen.
El primer semestre del 2025 solo ofreció mal juego, derrotas y decepciones. Los supuestos líderes deberían liderar el éxodo masivo que Boca necesita para reinventarse y volver a competir en serio. A tono con su historia. Ciclo cumplido para Cavani, Advíncula, Rojo, Herrera, Romero y Fabra. Y con ellos, el recambio que no aporta soluciones: Zeballos, Janson, Aguirre, Martegani y compañía.
Mientras se esperan novedades de la novela de Paredes, hay tres jugadores que asoman como titulares inamovibles: Costa, Blanco y Merentiel. El resto, a revisión. Algunas dudas: ¿Quién le hizo creer a Palacios que es un crack? ¿Velasco podrá recuperar su nivel? ¿Qué hizo Delgado para quedar tan relegado? ¿Marchesín es más que Brey?
Se acabó el Mundial de Clubes y el fenómeno Boca (su hinchada, su pasión, su marca) quedó en lo más alto a partir de la histórica invasión de bosteros que coparon Estados Unidos. En lo futbolístico, un rato de ilusión y expectativa ante Benfica y Bayern Munich y este lamentable 1-1 frente al Auckland. Muy poquito para semejante camiseta.
Construir desde estos dos partidos. Ese es el desafío de Riquelme, Russo y un plantel que viajó a Estados Unidos entre reclamos y cuestionamientos severos. Está claro que en este club inmenso no alcanza con casi triunfos, pero debemos recordar desde dónde veníamos. Al borde del abismo, sin DT y con derrotas pesadas y humillantes.
Acá está Boca. De pie. Honrando el escudo. Con su maravillosa e incomparable hinchada, que enamora y encandila a propios y extraños. Con sus colores que emocionan. Con su pasión. Ahora, a enfocarse en Auckland Ciy y buscar el pase a los octavos de final.